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30 may 2012

Que comidas hay que evitar antes de irse a la cama?

 Hay alimentos que sientan muy mal si se comen por la noche y no permiten tener un sueño reparador. Te contamos lo que es mejor dejar de lado para evitar inconvenientes...

Aunque el organismo pida ciertos alimentos, lo mejor es prescindir de ellos si estos dificultarán el descanso y no podran ser quemados.

Cuáles son los alimentos que impiden dormir?

1.- Pasta: aunque es una comida ideal para atacar el hambre, si se consume antes de dormir se convertira en grasa ya que es un carbohidrato dificil de quemar. Mucho más aun si se come con salsas, queso o aceite

8 oct 2010

Dormir mal arruina el efecto adelgazante de las dietas

Aunque pueda parecer que así holgazaneamos menos y gastamos más energías, lo cierto es que dormir poco no ayuda a perder peso. Todo lo contrario. Descansar menos de lo recomendado mientras se está a dieta incrementa los niveles de grelina, una hormona que reduce la quema de calorías y aumenta el apetito.


El resultado es que, al dormir menos, el efecto de una dieta adecuada es menos eficaz: sólo un cuarto del peso que se pierde es grasa, mientras que, en condiciones normales de sueño, más de la mitad de los kilos que se rebajan son grasa pura. Así se desprende de un estudio realizado en la Universidad de Chicago (EEUU) y publicado en 'Annals of Internal Medicine'.


La investigación contó con 10 voluntarios, todos con sobrepeso pero, en general, sanos, que pasaron 28 días vigilados en condiciones de laboratorio. La mitad del tiempo, dos semanas, se les permitía pasar ocho horas y media en cama y durmieron, como media, siete horas y 25 minutos cada noche. Las otras dos semanas, sólo podían estar cinco horas y media acostados, por lo que dormían alrededor de cinco horas y cuarto al día.


1.450 calorías


Tanto en la primera fase del estudio, con sueño normal, como en la segunda, con descanso restringido, perdieron algo menos de tres kilogramos. La diferencia es que, mientras dormían bien, rebajaron un kilo y medio de grasa. Por el contrario, cuando descansaban menos de seis horas, sólo se libraron de unos 590 gramos de grasa, pese a seguir la misma dieta de 1.450 calorías diarias. El resto del peso perdido era masa corporal libre de grasa.


Además, y debido al mismo efecto de la grelina, los voluntarios pasaban más hambre cuando dormían menos. Los investigadores sospechan que, de no haber estado controlados en el laboratorio, habrían tenido más posibilidades de caer en la tentación y echar a perder su dieta.


"Basándose en los resultados del estudio, sería prudente recomendar a las personas que van a hacer dieta que duerman lo suficiente", comenta a ELMUNDO.es el doctor Plamen Penev, principal autor de la investigación. En todo caso, "se precisarán estudios de larga duración que cuenten con gente en el 'mundo real', fuera del entorno del laboratorio, para extender estos resultados", explica este endocrino.


Efecto 'yoyó'


Hace unos años, en 2004, la doctora Eve Van Cauter, colega de Penev en la Universidad de Chicago, publicó un estudio similar que desvelaba la relación entre la falta de sueño y la perturbación de los niveles tanto de grelina como de leptina, la otra hormona responsable del llamado 'efecto yoyó' de las dietas. Es decir, que tan pronto como adelgazamos volvemos a engordar.


Dormir pocas horas reduce un 18% la cantidad de leptina, sustancia que comunica al cerebro una sensación de saciedad, al tiempo que aumenta en un 28% la grelina, cuyo efecto contrario nos impulsa a comer, en especial cosas dulces o grasientas. En otras palabras, la restricción de sueño crea un círculo vicioso en el sistema endocrino, la peor situación posible si se quiere adelgazar.


"Uno no debería ignorar la forma en que duerme mientras hace una dieta", advierte Penev. "Obtener el sueño adecuado puede acentuar los efectos beneficiosos de la dieta. No dormir lo suficiente puede frustrar los efectos deseados".


elmundo.es

16 ene 2009

DORMIR BIEN, BENEFICIOSO PARA EL CORAZÓN


Las horas de sueño podrían estar relacionadas con una mayor o menor probabilidad de desarrollar futuros problemas cardiovasculares

Dormir bien se ha asociado generalmente a un buen estado de salud. De hecho, el sueño adecuado se incluye en la mayoría de planes preventivos de salud y hábitos orientados a una vida sana. Gran parte de los trastornos del sueño, muchas veces olvidados y que en general no permiten dormir bien ni en cantidad ni en calidad, o el hábito de no dormir las horas necesarias, se relacionan a largo plazo con enfermedad. Son varios los estudios que ahora han llegado a la misma conclusión: si una persona saludable no duerme las horas necesarias hay un incremento notable del riesgo de sufrir calcificación de las arterias coronarias, hipertensión y, en consecuencia, problemas cardiovasculares a largo plazo.

  • Autor: Por NÚRIA LLAVINA RUBIO
  • Fecha de publicación: 12 de enero de 2009

- Imagen: deeleea -

El sueño constituye el periodo de descanso del cuerpo y de la mente. La conciencia se suspende de forma total o parcial y se ven disminuidas las funciones orgánicas. El sueño es, por tanto, un regenerador primordial de la energía física y psíquica. Cuando éste se altera, el proceso renovador no se lleva a cabo, por lo que se producen, de forma lenta y progresiva, alteraciones en nuestra capacidad de concentración, en la memoria, en el carácter y en el estado de ánimo.

Físicamente, estos cambios se traducen en una alteración de la temperatura corporal, un aceleramiento del ritmo cardiovascular y un incremento de la liberación de la molécula del estrés (cortisol) y del azúcar en sangre, entre otras consecuencias.

Un antídoto para el corazón

Varios estudios han constatado hasta ahora que a largo plazo los problemas de no dormir bien pueden ser mucho peores. Las alteraciones resultantes del mal dormir pueden desencadenar problemas de diabetes y cardiovasculares, por lo que dormir de manera adecuada podría formar parte de los tratamientos recomendados para tratar estas enfermedades. Por un lado, expertos de la Universidad de Chicago (EE.UU.) han descubierto que la duración adecuada del sueño se relaciona con una incidencia baja de calcificación en las arterias coronarias, indicador de posibles enfermedades cardiovasculares.

Otro estudio reciente, elaborado en la Universidad de Pittsburgh (EE.UU.), relaciona otro factor de riesgo cardiovascular, el síndrome metabólico, con la falta de sueño. Por último, investigaciones relacionadas publicadas en 2008 en la revista "Sleep" relacionaban la hipertensión con horas de sueño inadecuadas. Son todos ellos factores de riesgo tradicionalmente asociados a problemas cardiovasculares.

Cuando la falta de horas de sueño no se debe a una patología orgánica, el esfuerzo de cada uno es muy importante para cumplir los horarios adecuados

El primer estudio, publicado en la revista "JAMA", observó durante cinco años en 495 personas que una hora más de sueño cada noche disminuía en un 32% las probabilidades de calcificación de las arterias coronarias. Aunque los investigadores afirman que necesitan más exámenes, señalaron que este estudio demuestra la utilidad del sueño. Algunas de las limitaciones, según reconocieron los expertos, son que los factores de riesgo de la calcificación de las arterias incluyen también el sexo masculino, la edad adulta, la intolerancia a la glucosa, el consumo de tabaco, la dislipemia, los niveles altos de presión, la obesidad o marcadores altos de inflamación.

El estudio de la Universidad de Pittsburgh, publicado en "Sleep", es parecido al anterior, aunque remarca otro factor de riesgo cardiovascular. La investigación se centró en el análisis de más de 1.200 adultos de entre 30 y 54 años de edad. Según los resultados, las probabilidades de sufrir de síndrome metabólico aumentaban en más del 45% cuanto más breve era el periodo de sueño (sobre todo en aquellos que dormían menos de seis horas).

A propósito de los otros estudios, todos centrados en la hipertensión, Ronald Kramer, director medico del Colorado Sleep Disorders Center (EE.UU.), aseguraba que "la privación crónica del sueño puede desencadenar cambios químicos y hormonales en el cuerpo que pueden llevar a hipertensión crónica". Este aumento de la presión arterial se debe principalmente a la reducción en la liberación de cortisol o a la retención de sal por parte del organismo.

Recomendaciones para dormir bien

Según el Instituto Nacional de Estadística, el promedio de tiempo de sueño en España (2006) se sitúa en 7,22 horas en personas de 25 a 64 años y en 7,47 en personas de más edad. Concretamente, en la etapa de la adolescencia, cuando se recomienda dormir nueve horas para crecer y tener un buen desarrollo intelectual, este promedio no se ajusta con lo que debería ser saludable. Las recomendaciones para las personas adultas y de la tercera edad oscilan entre las siete y las ocho horas. Cuando la falta de horas de sueño no se debe a una patología orgánica que deba tratarse de forma farmacológica, el esfuerzo individual es muy importante para cumplir los horarios adecuados.

La American Academy of Sleep Medicine (AASM) invita a seguir una serie de consejos para poder disfrutar de una buena noche durmiendo. Entre ellas se incluye cumplir una rutina constante a la hora de dormir, relajarse antes de acostarse, conseguir una noche completa de sueño sin interrupciones, evitar comidas o bebidas con cafeína o medicamentos estimulantes, olvidarse de las preocupaciones por unas horas, no ir a la cama con hambre pero no comer en gran cantidades durante la cena, evitar ejercicios intensos dentro de las seis horas antes de ir a dormir, tratar de levantarse cada día a la misma hora y, por último, hacer del dormitorio un espacio tranquilo, oscuro y un poco fresco.

Cuando existe algún trastorno del sueño, estas recomendaciones no bastan. En este caso, se recomienda consultar con el médico o incluso con un especialista en patología del sueño.

UNA BUENA SIESTA


- Imagen: Gretchen Poehlman -

La tradición de la siesta, común en países mediterráneos y latinoamericanos, es también un buen método para fortalecer el corazón. Un artículo de 2007 publicado en la revista "Archives of Internal Medicina" aseguraba que dormir media hora al mediodía al menos tres veces a la semana favorece al corazón de personas trabajadoras. Dimitrios Trichopoulos, de la escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard (EE.UU.) y líder de la investigación, aseguraba tras los resultados que el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares se reduce en un 34% entre quienes se echan la siesta de manera regular.

Este porcentaje se eleva al 37% cuando dicho descanso supera los 30 minutos. El estudio, llevado a cabo en Grecia, duró seis años e involucró a cerca de 25.000 personas de ambos sexos de entre 20 y 86 años, que no habían tenido problemas cardiovasculares u otras enfermedades crónicas. El hecho de que el estudio tuviera en cuenta factores como hábitos alimenticios y nivel de actividad física, así como limitarlo a personas saludables, aumenta la fiabilidad de los resultados finales, según Trichopoulos.

Otras investigaciones no están tan de acuerdo con la teórica gran eficacia de la siesta. Dichos estudios se centran en la necesidad de elaborar más investigaciones que tengan en cuenta personas con alimentaciones muy copiosas ricas en grasa. Este tipo de alimentación podría reducir los efectos beneficiosos de la siesta. Asimismo, varios expertos aseguran que el ritmo de vida frenético actual de la mujer, sometida en muchos casos a estrés, también tiene efectos directos en los factores de riesgo cardiovascular.(Ver mas)

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