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1 dic 2012

Alimentación en el embarazo: claves para alimentarte correctamente

Una de las mejores formas de cuidar a tu bebé antes de que nazca es preocuparte por tu alimentación en el embarazo. Ten en cuenta que eres quien le suministra todos los nutrientes a través de la placenta, así que merece la pena vigilar lo que comes. Aquí tienes cinco consejos clave para alimentarte bien durante la gestación.

No comas por dos. Sí, de acuerdo, debes repartir lo que tú comas también con tu hijo, pero sus necesidades son muy pequeñas durante el periodo fetal. Ten en cuenta que durante el primer trimestre debes seguir comiendo las mismas cantidades que antes del embarazo (no más), y en el segundo y tercer trimestre, aumentar sólo unas 200 calorías diarias ¿Quieres saber cuánto deberías engordar durante estos nueve meses? Usa esta calculadora de aumento de peso en el embarazo

Cuidado con los alimentos prohibidos en el embarazo. Tu bebé se está formando dentro de ti y, aunque, en cierta medida, se encuentra protegido y factores externos como la alimentación pueden perjudicarle. Es especialmente peligroso una mujer embarazada contraiga toxoplasmosis o listeriosis: echa un vistazo a los alimentos prohibidos en el embarazo. Pero, ¡no te preocupes! No pienses que va a ser muy complicado alimentarte durante estos nueve meses. Estas son las alternativas a los alimentos prohibidos en el embarazo.

Alcohol, ni una gota. Debes dejar el alcohol cuando empieces a intentar quedarte embarazada. Dosis muy pequeñas de alcohol en el embarazo pueden dañar al niño, bajando su cociente intelectual, tal como ha confirmado una reciente investigación de las Universidades de Bristol y Oxford (Reino Unido). Así que, ya sabes, durante el embarazo: cero alcohol.

No hagas dietas. ¿Se pueden hacer dietas de reducción de peso durante el embarazo? Una embarazada con un desgaste normal necesita unas 2.000 calorías diarias. Si tomas menos, estás jugando con tu salud y con la de tu hijo. Por eso, si estás ganando demasiado peso en el embarazo, revisa la calidad de lo que comes y nunca te pongas por tu cuenta a régimen. Las dietas hipocalóricas, disociadas o cualquiera de las dietas milagro están totalmente desaconsejadas durante la gestación.

Si te apetece comer cosas especiales, consulta con tu médico. Algunas embarazadas sufren “pica”, una alteración por las que les apetece comer cosas extrañas, como tiza, plástico… Si es tu caso, consulta con tu médico. También debes acudir si notas alteraciones drásticas en el peso, como haber engordado más de un kilo a la semana (puede indicar preeclampsia) o si las náuseas no te dejan retener ningún alimento.

/enfemenino

24 ene 2012

Las claves de la alimentación en el embarazo

En el momento en que nos enteramos de la alegre noticia comienzan a surgirnos dudas: ¿qué debo comer? ¿cómo debe ser la dieta? ¿hay algo que evitar? Toma nota y cuídate en esta bonita etapa.

Una dieta equilibrada

Cuando se espera un hijo se puede, y se debe, comer de todo, siempre que la alimentación sea variada y equilibrada.
La futura madre debe consumir cada día alimentos de todos los grupos en cantidades correctas; debe tomar cereales, frutas, verduras y lácteos, y evitar el exceso de grasas animales.

La dieta mediterránea es la más equilibrada y recomendable.

¿Qué cosas no debe tomar?

Desde que se planea un embarazo, no se debe tomar ningún tipo de bebida alcohólica. La única dosis de la que hoy estamos seguros de que no tiene riesgo es cero alcohol.

También se deben evitar las comidas preparadas que contengan mucha grasa (hamburguesas y otros productos similares) y el hígado.

El hígado de los animales, y especialmente de los pescados, tiene un contenido muy alto de vitamina A, que cuando se ingiere en exceso incrementa el riesgo de alteraciones del desarrollo embrionario.

Además, ciertos productos que se añaden a los piensos se acumulan en el hígado, por tanto, podrían pasar a la mujer embarazada.
No obstante, como el efecto depende de la dosis, si la mujer embarazada ha tomado hígado algún día o un poco de paté, no debe alarmarse. Simplemente ha de evitar consumirlo con frecuencia, o no volver a consumirlo, si es posible.
Si algún alimento importante le da asco, ¿podría sufrir una carencia grave?

Hoy día, existe tal variedad de alimentos que no es fácil tener una carencia. Es muy poco probable que una embarazada no pueda tomar ningún tipo de pescado o ningún tipo de lácteo, por ejemplo, y si no pudiera, existen productos alternativos de farmacia.

Las embarazadas que prescindan de algunos alimentos deben consultar con su ginecólogo para que les indique la forma de llevar una dieta equilibrada.
¿Está contraindicado el azúcar?

Salvo en las mujeres que son diabéticas, no está contraindicado pero hay que tomarlo con moderación.

La recomendación que daría a las mujeres que antes de estar embarazadas no han seguido una dieta equilibrada, a las que no les gusta una serie de alimentos básicos, a las que tienen sobrepeso o están muy delgadas, a las diabéticas y a las que tienen otro problema relacionado con la alimentación, es que antes de buscar un embarazo acudan a su médico para establecer una dieta adecuada e iniciarla al menos un mes antes de abandonar el anticonceptivo.
Sal, sí, pero yodada

Salvo que el médico lo prohíba, las embarazadas deben consumir sal con moderación. En cuanto al tipo de sal, es fundamental que sea yodada.

Muchas marcas no contienen yodo, por lo tanto, conviene cerciorarse de que en el paquete se indica que está yodada.

Así se puede prevenir una deficiencia de yodo, que, incluso si no es muy importante, puede tener consecuencias adversas para el desarrollo intelectual del futuro hijo.

/serpadres

26 ago 2010

Las claves de la alimentación en el embarazo

En el momento en que nos enteramos de la alegre noticia comienzan a surgirnos dudas: ¿qué debo comer? ¿cómo debe ser la dieta? ¿hay algo que evitar? Toma nota y cuídate en esta bonita etapa.

Una dieta equilibradaCuando se espera un hijo se puede, y se debe, comer de todo, siempre que la alimentación sea variada y equilibrada.

La futura madre debe consumir cada día alimentos de todos los grupos en cantidades correctas; debe tomar cereales, frutas, verduras y lácteos, y evitar el exceso de grasas animales.

La dieta mediterránea es la más equilibrada y recomendable.

¿Qué cosas no debe tomar?Desde que se planea un embarazo, no se debe tomar ningún tipo de bebida alcohólica. La única dosis de la que hoy estamos seguros de que no tiene riesgo es cero alcohol.

También se deben evitar las comidas preparadas que contengan mucha grasa (hamburguesas y otros productos similares) y el hígado.

El hígado de los animales, y especialmente de los pescados, tiene un contenido muy alto de vitamina A, que cuando se ingiere en exceso incrementa el riesgo de alteraciones del desarrollo embrionario.

Además, ciertos productos que se añaden a los piensos se acumulan en el hígado, por tanto, podrían pasar a la mujer embarazada.

No obstante, como el efecto depende de la dosis, si la mujer embarazada ha tomado hígado algún día o un poco de paté, no debe alarmarse. Simplemente ha de evitar consumirlo con frecuencia, o no volver a consumirlo, si es posible.

Si algún alimento importante le da asco, ¿podría sufrir una carencia grave? Hoy día, existe tal variedad de alimentos que no es fácil tener una carencia. Es muy poco probable que una embarazada no pueda tomar ningún tipo de pescado o ningún tipo de lácteo, por ejemplo, y si no pudiera, existen productos alternativos de farmacia.

Las embarazadas que prescindan de algunos alimentos deben consultar con su ginecólogo para que les indique la forma de llevar una dieta equilibrada.

¿Está contraindicado el azúcar?Salvo en las mujeres que son diabéticas, no está contraindicado pero hay que tomarlo con moderación.

La recomendación que daría a las mujeres que antes de estar embarazadas no han seguido una dieta equilibrada, a las que no les gusta una serie de alimentos básicos, a las que tienen sobrepeso o están muy delgadas, a las diabéticas y a las que tienen otro problema relacionado con la alimentación, es que antes de buscar un embarazo acudan a su médico para establecer una dieta adecuada e iniciarla al menos un mes antes de abandonar el anticonceptivo.

Sal, sí, pero yodadaSalvo que el médico lo prohíba, las embarazadas deben consumir sal con moderación. En cuanto al tipo de sal, es fundamental que sea yodada.

Muchas marcas no contienen yodo, por lo tanto, conviene cerciorarse de que en el paquete se indica que está yodada.

Así se puede prevenir una deficiencia de yodo, que, incluso si no es muy importante, puede tener consecuencias adversas para el desarrollo intelectual del futuro hijo.

serpadres

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