Mostrando entradas con la etiqueta cuidados de la piel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuidados de la piel. Mostrar todas las entradas

25 nov 2011

Protege la piel de los más pequeños del frío

Tanto mayores como pequeños tenemos que proteger la piel en invierno. Sobre todo en nuestras visitas a la nieve, ya que el hielo refleja la radiación solar y se incrementa la radiación ultravioleta que recibimos. Te damos algunos consejos.

Protege la piel de los niños del frío

Jugar con los niños en la nieve, hacer muñecos, lanzar bolas o incluso que den sus primeros pasos sobre unos esquíes es muy beneficioso para ellos, pero los papás no debemos olvidar lo importante que es proteger su piel en invierno. El reflejo del hielo, el viento, el frío y la altura incrementan el riesgo de sufrir quemaduras, dolores de cabeza o grietas en manos y pies. ¡Evítalo!

Lo primero que debemos hacer los mayores es asegurarnos de que vayan suficientemente abrigados. Las manos cubiertas con guantes y un calzado apropiado. Cabeza y orejas tapados e, imprescindible, gafas para que el sol no les haga daño en los ojos al reflejarse con la nieve tan blanca, aunque vayamos a estar poco tiempo.

Renueva la crema de protección solar cada hora y aplícala una media hora antes de la exposición al sol para que les proteja adecuadamente.

Intenta controlar las horas de exposición al sol de los niños, sabiendo siempre que entre las 11 y 16 horas el sol es más fuerte.

No dudes en guardar en sus bolsillos las cremas y los protectores labiales para que siempre vayan con ellos. Es un buen truco para tener la protección siempre a mano y junto al niño.

Recuerda que con bebés debes tener especial cuidado al aplicar cualquier producto sobre su piel ya que les pueden provocar irritaciones, especialmente a los que tienen menos de seis meses. De todas formas, ir a la nieve no es el plan más adecuado para un bebé, ya que no pueden jugar con la nieve y es fácil que se enfríen.

/serpadres

17 oct 2011

Dieta contra las manchas de la piel

Una dieta adecuada es clave para lograr una piel sin manchas. ¿Cuáles son los mejores alimentos para aclarar y quitar las manchas de la piel?

El cuerpo es un conjunto complejo de piezas que interactúan a fin de funcionar correctamente.

Para realizar este trabajo conjunto como corresponde, cada una de sus  partes debe a su vez, funcionar magníficamente. Si algo no marcha apropiadamente en su interior, se sentirá de inmediato también en el exterior.

Por eso uno tiene que tener mucho cuidado con los alimentos, bebidas y otras sustancias que ingiere. Cada cosa que uno coma y beba tiene un impacto sobre todo el cuerpo

La piel también se ve afectada por la dieta del individuo. Por otra parte, se dice que la piel es el espejo de todo el cuerpo: si el cuerpo está sano, la piel se ve bien y es muy saludable, mientras que si el cuerpo no está funcionando adecuadamente, la piel se deshidratará, aparecerán manchas o decoloraciones, la piel es propensa a infecciones u otras afecciones, luce escamosa o grasosa, las arrugas aparecen más rápido de lo normal y el aspecto general es malo.

 Esta debería ser una razón suficiente para que la gente comience a tener una dieta balanceada que incluya todas las vitaminas, minerales, grasas, carbohidratos, aminoácidos y antioxidantes que el cuerpo necesita.

Por lo tanto, los productos lácteos, frutas y verduras frescas, cereales integrales, como también la carne son productos que no deben olvidarse en su dieta.

Comer en las cantidades adecuadas estos alimentos puede ofrecer al cuerpo todos los nutrientes que necesita y al mismo tiempo hacer que la piel se vea extremadamente bien.

Para las personas que quieren deshacerse de las manchas, tener una piel blanca y de color uniforme, y evitar la aparición de las arrugas, no debe olvidar incluir en su dieta frutas y verduras ricas en antioxidantes.

Todos los tipos de bayas (moras, bayas de acai, arándanos, grosellas negras y uvas negras) y el té verde son una gran fuente de antioxidantes.

 Inclúyalos en su dieta diaria y su piel se volverá más blanca, las manchas se habrán ido y las arrugas se reducirán significativamente.

 Además, beba ocho vasos de agua al día para hidratar la piel desde el interior. Esto lo ayudará a retener la humedad y ayudará a que la lucha de la piel contra  todos los factores externos e internos sea mucho más fácil.

Además, las capas de la piel se regenerarán más rápido y la piel se curará más fácilmente. No habrá manchas o cicatrices para que su piel no se vea fea o poco saludable.

Por lo tanto, si no quieres manchas, cicatrices o arrugas en la cara trate de tener una dieta balanceada que ofrezca a su cuerpo e implícitamente a su piel todos los nutrientes que necesita para funcionar bien.

También beba ocho vasos de agua y todo el mundo lo va a admirar por su apuesta e impecable piel. Recuerde que la belleza, en la mayoría de los casos, viene desde el interior!

enplenitud

24 mar 2011

Los antioxidantes y la piel

No solamente comer alimentos antioxidantes, sino aplicárselos en la piel, favorece su lozanía y belleza.

Todo engranaje que no reciba lubricación se oxida. Así, el organismo es un engranaje que, aunque perfecto, también puede sufrir las consecuencias de la oxidación, que contribuye al envejecimiento. Aunque la función de los antioxidantes es muy importante, llamarlos por su nombre es una costumbre reciente y sus beneficios para el organismo y la piel son evidentes.

Cuidados de la piel

La piel es el órgano mayor del cuerpo, y tiene una función muy importante: impide que penetren gérmenes en el interior del organismo, le abriga del frío exterior y le protege contra el calor. No necesita grandes cuidados, solo unos pocos mimos: limpieza, hidratación y protección de los rayos solares.

Para cuidar la piel de niños y bebés en los meses de calor, lo más importante es mantenerla limpia y bien hidratada, porque si está sana, se protege a sí misma (y protege al organismo) de las agresiones externas.

En condiciones normales la piel no necesita más cuidados que agua y jabón, sin excederse.

Las manos: siempre limpias

Lavarse las manos es un gesto muy importante para el cuidado de la piel y de la salud en general, porque en las manos sucias hay gérmenes que pueden infectar las heridas o pasar a la boca y a los alimentos que se tocan.

Es conveniente enseñar al niño a lavarse las manos con agua y jabón siempre que estén sucias y sobre todo antes de las comidas, al volver del parque, tras jugar con la mascota o después de ir al baño. También debe cepillarse las uñas con un cepillo suave, porque debajo de ellas se quedan alojados restos de suciedad y gérmenes.

También es importante cortar las uñas del niño correctamente. Las uñas se cortan rectas, en especial las de los pies, para evitar que al crecer rompan la piel y provoquen molestas infecciones (panadizos). No conviene que el bebé o el niño las lleve largas, para evitar que se arañe la piel.

El pelo: no es necesario lavarlo a diario

Basta lavar el pelo a los peques dos o tres veces por semana. Un exceso de higiene puede ser perjudicial porque los champús destruyen la capa hidrolípida del cuero cabelludo, que le protege de eccemas y de infecciones por hongos.

El champú debe ser infantil. Se pone una pequeña cantidad en la palma de mano (no directamente en la cabeza), se extiende y se aplica en el cabello. Luego se aclara muy bien.

El cuerpo: cuidado con el exceso de jabón

Si el niño no se ensucia demasiado, no es necesario que se bañe o duche todos los días, pues el exceso de jabón puede disminuir las defensas de la piel.

El agua debe estar templada (a unos 35º) y el jabón o gel ha de ser suave, no perfumado y de pH neutro. Hay que prestar especial atención a las zonas de pliegues, que es donde se deposita más suciedad y la sudoración es más abundante.

Después se aclara la piel para eliminar los restos de jabón. No conviene que el pequeño esté mucho tiempo en el agua, porque con la humedad mantenida la piel se macera y se queda muy sensible. Por último, hay que secarle sin frotar, dando golpecitos suaves con la toalla y procurando que quede un poco de humedad en la piel.

El último gesto consiste en aplicar una crema hidratante por todo el cuerpo, en especial si el niño tiene la piel muy seca.

Bebés y niños en playas y piscinas: elimina el salitre y el cloro

Es preferible que el niño entre y salga del agua a menudo, pues en los baños prolongados la piel se macera y deteriora. Al salir del agua es importante que se dé una ducha para eliminar el salitre o el cloro, que son sustancias irritantes. También conviene cambiar el bañador húmedo por uno seco. En los niños que sufren dermatitis atópica hay que extremar estos cuidados.

Hidratación

Después de secarle la piel tras la ducha o el baño conviene aplicar una crema hidratante bien distribuida, en especial si el niño tiene la piel muy seca, como ocurre en los que sufren dermatitis atópica. La piel seca pica, se vuelve áspera, se hace fina, pierde su elasticidad y se torna sensible a infecciones y quemaduras solares.

Bien protegidos del sol

    La mejor regla para evitar los peligros del sol es cubrir el cuerpo al niño con: camiseta clara de algodón, gorro de tela o paja y gafas de sol homologadas. Cuando lea o juegue con la arena es bueno que esté debajo de una sombrilla.
    Hay que ponerles crema de protección solar antes de salir de casa, y repetir la aplicación cada dos o tres horas, incluso después de cada baño.
    Los niños de piel blanca y ojos claros necesitan un factor de protección 50+, mientras que a los de piel morena les basta un 25 ó 30. En los casos intermedios, o si se duda, lo mejor es utilizar entre un 30 y un 50+.
    Si hace mucho calor, chapotear un rato en el agua o mojarse la cabeza y las manos ayuda a refrescar el cuerpo y la piel. Un vaso de agua repondrá la que se pierde por la sudoración.
    Las mejores horas para ir a la playa con niños son por la mañana pronto y cuando baja el sol por la tarde. En las horas centrales del día, y sobre todo si hace mucho calor, conviene estar dentro de casa.

serpadres
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...