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15 ene 2009

LA CULPA DEL SOBREPESO NO ES DEL METABOLISMO



"Muchos le echan la culpa al metabolismo porque no aceptan su responsabilidad en la mala nutrición que tienen"...

Y las cifras lo demuestran: el 97% de las personas engorda porque ingiere más de lo que gasta y sólo el 3% de quienes sufren exceso de peso efectivamente tienen problemas metabólicos. Por eso echarle la culpa al metabolismo cuando el cuerpo tiene unos cuantos kilos de más es el camino fácil, pero no el correcto.

El metabolismo basal exacto - el mínimo de calorías que el organismo necesita para funcionar- se calcula a través de un examen llamado calorimetría indirecta. El resto de calorías está determinado por la actividad física que realiza cada persona.

Lo determinante para mantener el peso es gastar lo que se ingiere; si la persona come más calorías de las que quema, el exceso de ellas se deposita en el cuerpo en forma de grasa, aumentando el peso.
Así como los automóviles andan con gasoil o bencina, el metabolismo funciona con la energía que proviene de los alimentos. "Algunas personas son como un Mercedes Benz que da 5 kilómetros por litro y otras como un Fiat 600, que da 20, o sea, unos gastan la energía más rápido que otros para funcionar"

Tal como los autos, las personas queman en forma diferente la energía. El ritmo, determinado por el metabolismo, influye en el peso
ya que los que queman rápido - los "gastadores"- suelen ser delgados, mientras, que a los que queman lento les cuesta mantener su peso.

Forma de calcular su gasto basal

Esta tabla estima el gasto calórico basal considerando a P como paso corporal.

Edad (años)
Hombres
Mujeres
0 a 3
60.9 x P -54 61 x P -51
3 a 10
22.7 x P +495 22.5 x P +499
10 a 18
17.5 x P +651 12.2 x P +746
18 a 30
15.3 x P + 679 14.7 x P +496
30 a 60
11.6 x P +879 8.7 x P +829
más de 60
13.5 x P +487 10.5 x P +596

Ejemplo: Mujer, 35 años, 50 Kg.

8.7 x 50 + 829 =1264 Kcal

La persona tiene un gasto basal diario de 1264 Kcal, que aumenta dependiendo del tipo de actividad que realiza. Para obtener el resultado total se multiplica el gasto basal por los siguientes factores.

Actividad
Hombres
Mujeres
Sedentarias
1.2 1.2
Livianas
1.55 1.56
Moderadas
1.8 1.64
Intensa
2.1 1.82

Sedentarios: No realiza actividad física

Liviana: 3 horas semanal de actividad física

Moderada: 6 horas semanal de actividad física

Intensa: 4 a 5 horas diarias de actividad física

Continuamos con el ejemplo: La mujer con gasto basal 1264 Kcal. es oficinista sedentaria.

1264 x 1.2 = 1516 Kcal

Su gasto energético diario son 1516 Kcal.

Fuente: FAO Y OMS.

Lentos vs. Rápidos

El metabolismo es el conjunto de procesos que mantienen al organismo con vida: desde que las células se renueven hasta que el corazón funcione.

El metabolismo basal es la energía mínima que el cuerpo necesita para estar vivo; el 70% de las calorías que ingerimos están destinadas a mantener estas funciones básicas. Un 10% se ocupa en la termogénesis de los alimentos, que es la absorción, digestión y utilización de los mismos. Sólo un 20% de la energía aportada por la comida se quema en actividades diarias como caminar.

Éste se puede calcular a través de un examen llamado calorimetría indirecta, que da como resultado las calorías mínimas que una persona gasta durante el día. En un individuo que tiene un metabolismo activo, el resultado es más alto que en aquel que posee un metabolismo lento; es decir, partiendo por procesos básicos como respirar, los "gastadores" queman más calorías que los demás.

Éstas aumentan de acuerdo a la actividad que la persona realiza: si hace deporte, consume más calorías que si es sedentario.

En el Programa de Obesidad de la Universidad Católica el examen se usa para conocer el aporte calórico que el régimen de cada paciente debe tener. "De esta forma sabemos que si no baja de peso, es porque no está siguiendo la dieta".

La velocidad del metabolismo está directamente relacionada con la masa magra de las personas. Ésta se compone de tejidos no grasos como los huesos, la sangre y los músculos, y requiere de mayor energía para funcionar que la masa grasa.

Los músculos corresponden al 60% de la masa magra y mientras más se tienen, más calorías se queman. A mayor edad generalmente las personas aumentan de peso porque al moverse menos disminuye el tamaño de los músculos, lo que trae como consecuencia que el metabolismo se haga más lento.

El cambio comienza a notarse a partir de los 30 años, cuando la masa muscular empieza a disminuir a causa de factores de tipo hormonal. Éste se hace más evidente a los 50, especialmente en las mujeres que viven el climaterio, ya que el déficit de hormonas sexuales acentúa ese proceso.

Ejercicio es fundamental

La forma de mantener el peso y acelerar el metabolismo es realizar actividad física regularmente, porque los ejercicios elevan la tasa metabólica al momento mismo de hacerlos y también en las horas posteriores, acrecentando el gasto energético. A largo plazo, la persona aumenta su masa muscular, elevando así en forma permanente el gasto calórico.

"El ejercicio debería realizarse todos los días, ya que nuestro metabolismo funciona diariamente",. Los que no están acostumbrados, pueden comenzar realizando actividad física por períodos cortos e ir aumentando progresivamente; la meta es llegar a una hora diaria.

Lo ideal es una combinación de ejercicios aeróbicos y anaeróbicos. Entre estos últimos se pueden incluir los de resistencia, y si existe entrenamiento previo, también las pesas, porque construyen masa muscular.

Kilos a causa de las hormonas

El déficit o exceso de ciertas hormonas en los individuos afectan su metabolismo, lo que provoca a su vez fluctuación en el peso.

El hipertiroidismo o exceso de hormona tiroides, producido por enfermedades como la de Basedow, aceleran el metabolismo generando un mayor gasto energético. Por el contrario, el hipotiroidismo provoca que el metabolismo sea más lento y la persona sube de peso.

Un exceso de glucocorticoides puede producirse por males como el síndrome de Cushing o a causa de medicamentos corticoides que se recetan para males como la artritis. El efecto de ello es obesidad central, es decir la persona aumenta de peso y los kilos de más se depositan en áreas como el tronco y el abdomen.

Distinto es cuando hay un exceso de hormona de crecimiento en adultos: como no se puede crecer más, el exceso de peso se deposita en manos y pies.

Por su parte, las hormonas sexuales se relacionan con la distribución de grasa y desarrollo muscular del cuerpo. Por ejemplo, las mujeres que sufren de síndrome de ovario poliquístico tienen una mayor cantidad de hormona masculina, que se suma a la femenina que ya poseen, provocando un aumento del tejido graso y una tendencia a subir de peso.

Dieta rebote

La función de las dietas hipocalóricas es entregar una cantidad de calorías por debajo del gasto energético de la persona para que reduzca su peso. Sin embargo, los regímenes extremos de menos de 800 calorías se asocian a trastornos que dificultan la pérdida permanente de peso.

Con estas dietas la persona baja rápidamente de peso, pero "es pan para hoy y hambre para mañana", ya que además de perder grasa, que es lo que interesa bajar, se pierde masa magra que es la que quema más calorías. Por ello el metabolismo se hace más lento y cuando la persona termina la dieta y come en forma normal, gana más peso. Este efecto es conocido como yo-yo.

Con estas dietas se observa además una disminución de actividad de la hormona tiroides, haciendo el metabolismo aún más lento.

La solución a los problemas es una dieta adecuada a las necesidades calóricas junto con la práctica de ejercicios que aumenten progresivamente la masa muscular, haciendo crecer así la tasa metabólica y el gasto energético.

(Ver mas)

2 ene 2009

LA DESNUTRICIÓN ES UN PROBLEMA CADA DÍA MÁS GRAVE ENTRE LOS ANCIANOS NO HOSPITALIZADOS

Mercè Planas, coordinadora de la Unidad de Nutrición y Dietética del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona: "La desnutrición es un problema cada día más grave entre los ancianos no hospitalizados"

Mercè Planas es Doctora en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Barcelona. Es profesora y coordinadora, respectivamente, de la Escuela y de la Unidad de Nutrición y Dietética del Hospital Universitario del Vall d'Hebron. Al mismo tiemp ejerce su labor docente como invitada en instituciones nacionales e internacionales especializadas en la nutrición clínica. Como miembro del Comité Científico y Educacional de la Sociedad Española de Nutrición Parenteral y Enteral (SENPE), coordinó el estudio de referencia, consensuado con la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, sobre la "Valoración del estado nutricional en el anciano". Se trata de una guía firmada por especialistas de prestigio que pretende dotar al personal sanitario de herramientas para realizar de una forma eficaz su actividad asistencial. El estudio está dirigido no sólo a las unidades de nutrición clínica, también quiere llegar allí donde se encuentre un enfermo que requiera cuidados nutricionales. De hecho, Planas llama la atención de la situación de desnutrición que padecen las personas mayores e incide en la necesidad de detectar en este sector poblacional al grupo más vulnerable: el anciano frágil.

* Autor: Por MAITE ZUDAIRE

¿Cuándo se es anciano?

El envejecimiento es un proceso fisiológico que incluye cambios orgánicos y psicológicos. Es un deterioro progresivo de la estructura y función celular que se produce a lo largo del tiempo. No obstante, al hablar de ancianos deberíamos distinguir entre ancianos jóvenes (de 65 a 75 años), ancianos (de 75 a 85 años) y ancianos mayores (más de 85 años).

¿A qué edad debe plantearse una persona mayor sana que debe comenzar a cambiar sus hábitos como método de prevención sanitaria?

Más que edad en sí misma existe un concepto, el del "anciano frágil", que deberíamos tener presente. Se considera que una persona anciana es frágil si cumple por lo menos uno de los siguientes factores: tener más de 80 años; padecer una enfermedad crónica invalidante; vivir solo; tener problemas sociales; haber estado hospitalizado durante los tres meses previos; reciente viudedad (1 año), y tomar más de ocho fármacos. Está claro que deberíamos disponer de estrategias que nos permitieran detectar a los ancianos frágiles de nuestro entorno para poder actuar de manera preventiva sobre ellos. Sin duda, la actuación preventiva siempre es más económica y efectiva que la actuación curativa.

¿Cuál es la primera necesidad nutricional de una persona mayor sana?


"La actuación preventiva siempre es más efectiva que la actuación curativa"

A partir de los 60 años las necesidades calóricas (calorías a ingerir por día) disminuyen un 10% por cada década de la vida, consecuencia de que tanto el gasto energético basal (en reposo) como la actividad física disminuyen con la edad. Pero, además, con la edad hay cambios en las necesidades de algunos nutrientes. Existe un discreto aumento de las necesidades proteicas (de 1 a 1,2 g/kg/día) y parecen estar incrementados los requerimientos de vitamina B1, vitamina B12, folato, vitamina C, vitamina D y calcio.

Atendiendo a esto, ¿cómo se logra un buen menú?

Es importante proporcionar alimentos variados, nutritivos y de sabor y presentación agradable. Las comidas deben ser frecuentes (de 5 a 6 al día) y no muy abundantes para evitar la saciedad precoz. Es muy importante evitar el excesivo triturado de los alimentos en aquellos ancianos en los que persiste la capacidad de masticar. Se deberán evitar restricciones innecesarias y, si se opta por dietas restrictivas, deberán ser reevaluadas de manera periódica para eliminarlas cuando ya no están claramente indicadas. Finalmente, recordemos que es importante la toma de alimentos ricos en fibra así como el consumo de, por lo menos, un litro y medio de agua al día.

¿Qué pautas concretas debe seguir una persona mayor que viva en casa?

Unas simples recomendaciones pueden ser de utilidad: mantener un peso deseable; moderar el consumo de grasas saturadas; tomar un vaso de zumo de fruta, preferiblemente fresca, cada día, por lo menos una ración de vegetales también diaria y carne o pescado y, finalmente, por la noche, antes de ir a la cama, tomar un vaso de leche. Debe recomendarse también la moderación en el consumo de alcohol y sal. Recordar la importancia de la exposición al sol, así como evitar llevar una vida sedentaria.

¿Qué elementos ayudan a juzgar los menús de una residencia?

Los menús no deben ser monótonos. La presentación pobre contribuye a una menor ingesta de los alimentos. Deben evitarse los platos ya preparados y es importante que los ingredientes de un menú sean ricos en fibra soluble e insoluble y que contengan vitamina D y vitamina C. El método de cocinado puede comportar la destrucción de algunos de estos componentes.

En una persona dependiente, ¿cómo puede detectar su familia que está malnutrida?


Hay situaciones extremas a las que no se debería llegar, como la aparición de edemas que demuestran estados de desnutrición. Pero antes de que esto ocurra nos podemos encontrar con ancianos que tardan mucho más tiempo de lo normal en realizar una comida. Ello nos puede sugerir que nos encontramos delante de un problema de disfagia que requerirá maniobras específicas para conseguir ingestas adecuadas. Muchos de estos individuos no podrán pesarse con las básculas habituales, pero es fácil con inspecciones periódicas detectar pérdidas de peso significativas. Tampoco es difícil valorar la cantidad de grasa, así como de los músculos y su capacidad; el estado de la dentadura, la hidratación de las mucosas, el estado de la piel, uñas, cabello... contribuyen a darnos una idea del estado de nutrición de un individuo.

¿Cómo hay que actuar ante la pérdida involuntaria de peso?


Lo primero que se debe intentar es dar consejos dietéticos (cambios de horarios de las comidas, menús fortificados, cambios de textura...) para conseguir que los ancianos cubran sus necesidades energéticas totales con la dieta oral de cocina. No debemos olvidar la necesidad de realizar ejercicio físico. No obstante, si los consejos no se cumplen (muchas veces por problemas sociales o económicos), o si aun cumpliéndose no conseguimos cubrir los requerimientos, deberemos recurrir a la administración de suplementos orales. Estos pueden ser de cocina (yogur, quesito, fruta...) o bien comerciales. No obstante, los suplementos, como su nombre indica, suplementan una dieta, nunca la sustituyen.

¿Cree necesario que los preparados dietéticos especiales para ancianos (suplementos hiperproteicos, sin lactosa, sin azúcares...) puedan ser adquiridos como medicamentos incluidos en la tarjeta sanitaria?

Si los preparados dietéticos son necesarios para un individuo determinado, es decir, que se prescriben después de que no se ha conseguido solucionar el problema con las recomendaciones dietéticas concretas y correctas, deben estar incluidos en la tarjeta sanitaria. Pero para ello, el sistema sanitario debe disponer de personal sanitario preparado para dar las recomendaciones dietéticas en cada caso concreto y para monitorizar no sólo el cumplimiento de las mismas sino también su eficacia.

La desnutrición continúa siendo un problema cada día más grave entre los ancianos en nuestro país

La situación actual no es única de nuestro país. Es una realidad que la población anciana está creciendo en los países desarrollados y que ello comporta, si queremos que estos años de vida sean dignos, la adopción de medidas encaminadas al cuidado de estos pacientes. La desnutrición es un problema cada día más grave entre los ancianos no hospitalizados. Es importante y beneficioso que se publiquen estudios que reporten a la vida de los ancianos interés social. En definitiva, cada cual debemos aportar nuestro grano de arena en el diseño y puesta en práctica de estrategias encaminadas a la lucha por la desnutrición y el cuidado de nuestros ancianos. Cualquier maniobra, y el hecho de comentar constructivamente el problema, ya es una de ellas, y ayudará sin ninguna duda a tratar de solucionar un candente problema.

DEMENCIA Y VITAMINA B12


Un estudio de la Universidad de Oxford publicado en la revista "American Journal of Clinical Nutrition", realizado sobre 1.648 participantes durante 10 años, ha permitido comprobar que las personas mayores tienden a sufrir un déficit de la vitamina B12 devenida por la falta de acidez gástrica que, de no tratarse, puede desembocar en una anemia que, a su vez, origine o ayude a que se produzca una demencia. Según Mercè Planas, la importancia del estudio radica en que "pone de manifiesto que la vitamina B12, y no los folatos, tiene capacidad de prevenir la demencia".

Así, y de la misma manera que a los bebés se les receta dosis diarias de vitamina D y a las embarazadas suplementos de ácido fólico, surge la cuestión de si sería o no conveniente recetar también vitamina B12 a una edad determinada. Algunos autores sugieren, tal y como indica Planas, que quizás se debería añadir a la dieta de las personas mayores de 70 años 1mg/día de vitamina B12. Sin embargo, y debido a que el problema de deficiencia podemos encontrarlo en personas ancianas con gastritis atrófica que no pueden absorber la vitamina B12 a nivel intestinal, son necesarios más estudios antes de que se pueda recomendar de manera rutinaria esta suplementación, asegura Planas. (Ver mas)
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