Según la Asociación Americana del Corazón, 47 millones de estadounidenses lo padecen, lo que equivale a 1 de cada 6 personas. Presta atención y no creas que vivir en otro país te libra del peligro: esos datos sirven para que tengas una idea de lo frecuente de la condición que puede afectarle a muchas personas en cualquier parte del mundo. Se trata del síndrome metabólico, identificado como tal hace solamente unos 20 años, pero tan común como la gripe o el catarro. Es una condición seria, pero no es una enfermedad en sí, sino un conjunto de factores de riesgo que ponen en un mayor peligro a tu salud. Concretamente, quintuplican tu riesgo de desarrollar diabetes y duplican tus probabilidades de desarrollar enfermedad coronaria (de las arterias del corazón) y de los vasos sanguíneos, y ya sabes que ambas cosas pueden conducir a un ataque cardíaco o a un accidente cerebrovascular (derrame cerebral).
6 oct 2012
¿Sabes que es el síndrome metabólico? Entérate aquí
Según la Asociación Americana del Corazón, 47 millones de estadounidenses lo padecen, lo que equivale a 1 de cada 6 personas. Presta atención y no creas que vivir en otro país te libra del peligro: esos datos sirven para que tengas una idea de lo frecuente de la condición que puede afectarle a muchas personas en cualquier parte del mundo. Se trata del síndrome metabólico, identificado como tal hace solamente unos 20 años, pero tan común como la gripe o el catarro. Es una condición seria, pero no es una enfermedad en sí, sino un conjunto de factores de riesgo que ponen en un mayor peligro a tu salud. Concretamente, quintuplican tu riesgo de desarrollar diabetes y duplican tus probabilidades de desarrollar enfermedad coronaria (de las arterias del corazón) y de los vasos sanguíneos, y ya sabes que ambas cosas pueden conducir a un ataque cardíaco o a un accidente cerebrovascular (derrame cerebral).
17 ago 2012
Las dietas yo-yo no perjudican el metabolismo ni inhiben la pérdida de peso
Buenas noticias para las personas que se someten a dietas periódicas. Estos régimenes, también conocidos como dietas yo-yo, ni dañan el metabolismo, ni inhiben la capacidad de perder peso. Así lo asegura una reciente investigación del Centro de investigación contra el Cáncer Fred Hutchinson, que desmiente que sean perjudiciales para la salud, más allá de su efecto desalentador.
Las dietas yo-yo, que no son otra cosas que las fluctuaciones constantes de peso, después de someterse a restricciones alimentarias, no son dañinas, ni impiden que las personas se liberen de los kilos de más en sucesivas dietas.
El centro de investigaciones contra el cáncer, Fred Hutchinson, desmiente lo que hasta ahora ha sido un tópico.
"Hasta donde sabemos, no existen estudios anteriores que de algún efecto por la fluctuación de peso o cambios metabólicos y hormonales inducidos por una intervención de este tipo, según explicó la doctora Anne McTiernan, investigadora principal.
"Una historia de pérdida de peso sin éxito no debe disuadir a una persona de nuevos futuros intentos de perder peso o de someeterse a una dieta saludable y actividad física regular que conduzca al control de peso con éxito".
Los investigadores siguieron durante un año a unas 439 pacientes mujeres con sobrepeso, obesos y sedentarios, a las que dividieron en cuatro grupos, según publicó el ' Daily Mail.'
Un grupo fue sometido a una dieta baja en calorías, un segundo a caminatas ligeras, otro a dieta baja en calorías más ejercicios ligeros y un último que no recibió ninguna intervención particular.
Al final del estudio los participantes en los grupos con la dieta sola y el sometido a la dieta, más ejercicio, perdieron alrededor de un 10% de su peso inicial, que era el objetivo del programa.
El análisis tuvo como objetivo determinar si las mujeres con un historial de las fluctuaciones del peso moderada o grave se encontraban en una situación de desventaja frente a las que no tenían antecedentes de este tipo.
Sin embargo, no había variación alguna. Las pacientes con historial de dietas yo-yo tenían un promedio de casi 20 kilos más en el inicio del estudio, pero no hubo diferencia en su capacidad de perder peso.
Otros factores fisiológicos, como la presión arterial, sensibilidad a la insulina y las concentraciones en sangre de hormonas como la leptina (que ayuda a que uno se sienta lleno) y la adiponectina (que ayuda a regular los niveles de glucosa) tampoco mostró diferencias significativamente entre las personas con un peso fluctuante.
Lo que sí confirmaron fue el vínculo entre sobrepeso, obesidad y sedentarismo con el aumento del riesgo de ciertos tipos de cáncer", dijo McTiernan
/telecinco
11 jul 2012
Histamina: Cuando detrás hay una alergia
12 ene 2012
Dietas: 7 formas de acelerar tu metabolismo
Cuando lees artículos sobre dietas y alimentación saludable, el metabolismo se convierte en una palabra clave al instante de encontrar mecanismos rápidos para bajar los kilitos de más o de obtener un favor de la ciencia para poder comer extra sin que se note en nuestro estómago.
Si has escuchado populares frases como “Como todo lo que quiero pero no subo de peso porque tengo un buen metabolismo”, o “me engordo con mucha facilidad... ¡mi metabolismo es muy lento!”, eres una receptora más de las frases populares en el argot femenino que poco a poco le han dado paso a mitos urbanos y a la búsqueda afanosa de trucos para acelerar un proceso natural del cuerpo. ¿Es tan fácil? Sí. ¿Ayuda para las dietas? Por supuesto. ¿Es lo único que necesitas para bajar de peso? Mentira.
El metabolismo es un proceso sencillo que se describe en dos palabras: transformación y eliminación. ¿Cómo? A través de reacciones bioquímicas del organismo que se encuentran en constante actividad para el intercambio de energía y la eliminación de desechos y toxinas de nuestro cuerpo. Requiere hacerlo en tiempo récord para que éstos agentes no den origen a enfermedades y a los depósitos de grasas, pero esto también depende de que no abusemos de comidas con muchas calorías o que no seamos sedentarias: el metabolismo no está dispuesto a quemar por obra y gracia todo lo que ingieres. Una buena digestión, la sudoración y hasta una adecuada respiración, son procesos en los que las reacciones metabólicas “hacen de las suyas”, de ahí a que sea importante que comas alimentos con fibra, tomes agua y hagas ejercicio.
Eso sí: te ayuda para controlar tu peso y tú también puedes ayudarlo a que haga una labor óptima y con mejores resultados.
1. Desayunar temprano y bien: Levántate con la energía de llenar tu estómago. La primera comida del día debe ser como caída del cielo; no debes saltarla ni dejar que sea escasa. El organismo se levanta sin reservas de energía y si lo dejas aguantando hambre, el metabolismo se vuelve lento para poder conservar esa energía que no le das, otro de los motivos por los que el ayuno es tan dañino y, además, no te ayuda en nada a bajar de peso, ya que el cuerpo buscará formas de producir calorías.
2. Tomar café: Contiene el alcaloide protagonista de la misión, la cafeína. Ésta acelera el ritmo cardiaco, la tensión y las pulsaciones, convirtiéndose en un estimulante que quema calorías mientras el cuerpo está en reposo. Como punto extra, libera ácidos grasos; esta grasa es utilizada como combustible del cuerpo y se quema rápidamente. El té verde también tiene efectos similares, inclúyelo en la dieta.
3. Ponerle ají a las comidas: Aumenta el gasto energético al momento de la digestión y el procesamiento de los alimentos. Debes tener cuidado ya que su consumo en exceso puede producir gastritis y acidez.
4. Comida, más es menos: Ingerir alimentos durante todo el día mantiene al cuerpo en constante trabajo. La clave es no ponerlo a trabajar con alimentos difíciles de procesar por su alto contenido calórico o de toxinas. Comer empanadas todo el día no es una buena idea. Para esta rutina, lo mejor son aquellos ricos en fibra y que las porciones sean pequeñas: hora y media después del desayuno puedes ingerir un trozo de queso o algunos frutos secos (alimentos que producen una mayor sensación de saciedad y que eliminan las ganas de comer harinas antes del almuerzo). Antes de medio día ingiere una fruta o un yogurt ligero, a mitad de la tarde unas galletas integrales o más fruta. Recuerda: pequeñas porciones por lo menos 3 veces al día, esto sin contar con las comidas principales.
5. Stevia y canela: Cambia el azúcar por estos dos saludables ingredientes que endulzan los líquidos de manera natural. La canela reduce las grasas en la sangre, un 20% de niveles de glucosa y el colesterol. La stevia es una planta con endulzante natural que es incluso más duradero que el azúcar, no afecta la glucosa y ayuda a las personas con problemas de obesidad.
6. Agua y más agua: El efecto diurético del agua permite una depuración y eliminación más rápida de las toxinas que deambulan por el organismo. Los nutricionistas recomiendan tomar agua en la misma proporción al gasto calórico de cada persona.
7. Hierro para mujeres de hierro: Jen Ator, editora de una importante revista de nutrición y salud de la mujer, explica que el hierro ayuda a transportar oxígeno a los músculos y cuando estos no tienen suficiente, la energía del organismo baja considerablemente teniendo como consecuencia un metabolismo lento. Las mujeres perdemos una cantidad considerable de hierro durante el periodo menstrual. Lo indicado es que lo suplas con un consumo importante de verduras como la espinaca, el brócoli y todo tipo de legumbres.
21 ago 2009
RECUPERA TU SILUETA EN 3 DÍAS

Seguro que estas vacaciones has recuperado unos Kilos de más, no te preocupes, nosotras te recomendamos una dieta rápida, sencilla y eficaz para que recuperes tu silueta antes de la vuelta al trabajo.
Este verano, pese que has intentado cuidarte, los helados y las coca-colas te han pasado factura y has aumentado algo de peso. Antes de empezar el curso laboral puedes deshacerte de ellos con una dieta rápida y eficaz que en cuestión de tres días volverás a recupera tu figura.
Recuerda que es una dieta que debe seguirse durante solo 3 días, si la sigues bien, perderás 500 gramos diarios, depende del metabolismo de cada persona, y sobre todo, bebe mucha agua, al menos 8 vasos diarios.
Si sigues esta dieta volverás al trabajo con un tipo envidiable. Te aconsejamos que la acompañes con algo de ejercicio físico y muchísima hidratación. Esto limpiará tu organismo y te ayudará a quemar grasas con más facilidad.
Desayuno:
• 1 tortilla de dos claras de huevo y vegetales
• Café, té o leche descremada
Media mañana:
• Media naranja
Comida:
• 200 gr. de carne de res o pollo asado
• Ensalada de tomate y lechuga aliñada con zumo de limón y sal
Merienda:
• Té o café y una manaza u otra fruta
Cena:
• Tortilla de tres claras de huevo y una yema con vegetales
• 200 gr. de habichuelas o frijoles
/nosotras.com
20 ago 2009
¿SOBREPESO? NO CULPES A LA TIROIDES

Aunque el hipotiroidismo altera el ritmo de tu cuerpo, este trastorno no es la única causa de tu sobrepeso. Entérate por qué. Piel reseca, estreñimiento, caída del cabello, calambres, cansancio y somnolencia.
Estas señales sumadas al aumento de peso, son algunos de los síntomas del hipotiroidismo, ese trastorno que surge cuando las hormonas que produce la tiroides son insuficientes. Esta glándula regula el metabolismo, es decir que mantiene la velocidad con la que tu cuerpo asimila y quema lo que consume a diario. Cuando el organismo no produce suficiente hormona tiroxina, el metabolismo se vuelve lento y trabaja mucho más despacio acumulando lo que no puede quemar durante el día.
Es entonces cuando empiezas a aumentar de peso. Pero sin bien el hipotiroidismo contribuye a sufrir de sobrepeso, tampoco lo puedes considerar la excusa o la razón principal de tu aumento, pues si lo controlas correctamente no tiene por qué afectar tu rutina de vida.
Menos excusas, más acción
Tú puedes ayudar a que tu cuerpo deje de acumular diariamente lo que no alcanza a eliminar o consumir. Es muy sencillo, sólo debes adoptar buenos hábitos que le faciliten el trabajo a tu organismo.
• Hazte examinar por tu médico. Un examen de tiroides es tan importante como una citología vaginal o un examen de seno.
Sólo con unos buenos análisis puedes saber la cantidad de medicamento que debes tomar para que la glándula funcione adecuadamente.
• Si sabes que los chocolates, las harinas o el azúcar son alimentos “pesados”, es decir que requieren de mucha actividad para que puedas quemarlos, pues entonces procura reducir las porciones que a diario consumes de estos productos. Una opción es preferir las chocolatinas bajas en grasas y azúcares.
• Otra forma de ayudarle a tu cuerpo es practicando alguna actividad física que acelere la velocidad de tu organismo.
• Come frutas y verduras ricas en fibra como la naranja o la granadilla. Además de tener nutrientes que necesitas, te ayudarán con el estreñimiento.
• Los alimentos ricos en yodo como perejil, la albahaca, el ajo, los mariscos y el huevo son muy recomendados por los especialistas. Cuidado con la sal, porque si bien tiene yodo, si la comes en exceso te producirá retención de líquidos.
• Haz una rutina de alimentación. Tu cuerpo tiene memoria, por eso si dejas de comer durante muchas horas, tan pronto vuelvas a hacerlo el organismo almacenará de más, pues no sabe en cuánto tiempo lo volverás a alimentar y debe guardar reservas.
Tomar más no adelgaza
No cometas el error de creer que si tomas más hormona de la que necesitas entonces tu cuerpo trabajará más rápido y así adelgazarás. Esto es un mito que puede poner en riesgo tu salud. Si consumes hormonas tiroideas en grandes cantidades puedes llegar al extremo contrario y tener hipertiroidismo, sentir taquicardia y favorecer la aparición de osteoporosis.
La pérdida de peso que seguramente experimentarás no se debe a que estés quemando grasa, sino a la disminución de masa muscular que el exceso de yodo provocará en tu cuerpo. Ya lo sabes, ten mucho cuidado con las fórmulas magistrales para adelgazar que utilizan esta hormona como parte de sus ingredientes.
/revistafucsia.com
4 may 2009
ACNÉ Y DIETA, UN VÍNCULO QUE MERECE ATENCIÓN

INGRID SALAS B., DERMATÓLOGA
El acné, una condición dermatológica común, afecta a muchos individuos en diferentes etapas de la vida.
El rol específico de la dieta en el desarrollo del acné ha sido objeto de debate público por mucho tiempo, pero esta controversia ha sido particularmente notoria en los últimos años con nuevos estudios.
Estos avances indican que el efecto potencial de la dieta sobre la aparición de esta afección, y la creencia de que la dieta afecta el acné ha sido ampliamente sostenida.
En los últimos 30 años la mayoría de dermatólogos le han sostenido a los pacientes que el acné no tiene relación directa con los alimentos consumidos. Esto basado en aportes científicos de dos estudios evaluando el efecto de la ingesta de chocolate, bebidas gaseosas y leche.
Usaron chocolate en la ingesta habitual comparado con un grupo donde el chocolate estaba ausente en la dieta. Las lesiones de acné en los dos grupos no evidenciaron nada. De igual forma se evaluó el consumo de leche en relación con las manifestaciones clínicas de acné, sin resultados concluyentes en su relación causa- efecto.
En 2002 Cordain y Cols lanzaron la hipótesis de que la ausencia de lesiones de acné en poblaciones de Paraguay y Papua Nueva Guinea tenía relación con la dieta hipoglicémica (baja en azúcares) de estas personas.
La teoría de la dieta baja en azúcares postula que con ella los niveles de insulina (importante en el metabolismo) no se elevan y por tanto no se da inicio a la cascada de efectos metabólicos que lleva al aumento de las hormonas conocidas como andrógenos, implicadas claramente en la aparición del acné.
De forma más concreta, se señala que las dietas ricas en azúcares y harinas (hiperglicémicas) inducen elevación de insulina en sangre y subsecuente aumento del factor de crecimiento insulina-simil (Igf-1), este a su vez induce hiperqueratosis (engrosamiento de la capa externa de la piel) e hiperplasia epidérmica (engrosamiento de la piel), que son las fases iniciales en la obstrucción del folículo.
También el Igf-1 puede estimular los andrógenos aumentando así la producción de sebo. Existe evidencia clínica de que los pacientes con acné tiene niveles elevados de Igf-1.
Durante el último congreso de la Academia Americana de Dermatología realizado en San Francisco California en marzo de 2009, se reportó la mejoría de la condición clínica de los pacientes con acné tras seguir la dieta hipoglicémica, también conocida como la dieta “South Beach”.
La dieta de “South Beach” imita las características nutricionales de las dietas encontradas en poblaciones no occidentalizadas, conocidas por la ausencia de acné, libres de comidas procesadas, granos de cereales, azúcares refinados, aceites refinados, y compuesta casi en su totalidad por frutas frescas, vegetales, carnes magras, pescados y comida de mar.
Una de las mejores evidencias en relación al vínculo dieta-acné se da en las pacientes con síndrome de ovario poliquístico (ciclos menstruales irregulares, aumento del vello facial y otras áreas, obesidad y acné). En estas pacientes hay un nivel aumentado de Igf-1 y de los andrógenos.
De forma interesante se sabe que medicamentos que disminuyen niveles de insulina en la sangre mejoran el estado de estas pacientes.
LECHE Y ACNÉ
Dos estudios encontraron una asociación positiva entre la ingesta de leche y la aparición de lesiones de acné.
La leche ha sido asociada al aumento del Igf-1, pero además de esto, existe la hipótesis de que la leche de vaca tiene hormonas endógenas que pueden estimular la formación de comedones (clavos, puntos negros). La leche además contiene varios componentes que pueden alterar la unidad pilosebácea como estrógeno, progesterona, andrógenos, precursores de andrógenos y moléculas bioactivas.
Es importante recordar que el acné es influenciado por múltiples factores y no exclusivamente por la dieta, de tal forma que la restricción dietaria sería uno de los frentes a considerar en el manejo del mismo.
Lo que es innegable es que la evidencia a favor del papel que juega la dieta sobre las lesiones de acné está dada a más investigaciones que serán necesarias para delinear con precisión esta relación.
/www.eluniversal.com
15 ene 2009
LA CULPA DEL SOBREPESO NO ES DEL METABOLISMO
"Muchos le echan la culpa al metabolismo porque no aceptan su responsabilidad en la mala nutrición que tienen"...
Y las cifras lo demuestran: el 97% de las personas engorda porque ingiere más de lo que gasta y sólo el 3% de quienes sufren exceso de peso efectivamente tienen problemas metabólicos. Por eso echarle la culpa al metabolismo cuando el cuerpo tiene unos cuantos kilos de más es el camino fácil, pero no el correcto.
El metabolismo basal exacto - el mínimo de calorías que el organismo necesita para funcionar- se calcula a través de un examen llamado calorimetría indirecta. El resto de calorías está determinado por la actividad física que realiza cada persona.
Lo determinante para mantener el peso es gastar lo que se ingiere; si la persona come más calorías de las que quema, el exceso de ellas se deposita en el cuerpo en forma de grasa, aumentando el peso.
Así como los automóviles andan con gasoil o bencina, el metabolismo funciona con la energía que proviene de los alimentos. "Algunas personas son como un Mercedes Benz que da 5 kilómetros por litro y otras como un Fiat 600, que da 20, o sea, unos gastan la energía más rápido que otros para funcionar"
Tal como los autos, las personas queman en forma diferente la energía. El ritmo, determinado por el metabolismo, influye en el peso
ya que los que queman rápido - los "gastadores"- suelen ser delgados, mientras, que a los que queman lento les cuesta mantener su peso.
Forma de calcular su gasto basal
Esta tabla estima el gasto calórico basal considerando a P como paso corporal.
Edad (años) | Hombres | Mujeres |
0 a 3 | 60.9 x P -54 | 61 x P -51 |
3 a 10 | 22.7 x P +495 | 22.5 x P +499 |
10 a 18 | 17.5 x P +651 | 12.2 x P +746 |
18 a 30 | 15.3 x P + 679 | 14.7 x P +496 |
30 a 60 | 11.6 x P +879 | 8.7 x P +829 |
más de 60 | 13.5 x P +487 | 10.5 x P +596 |
Ejemplo: Mujer, 35 años, 50 Kg.
8.7 x 50 + 829 =1264 Kcal
La persona tiene un gasto basal diario de 1264 Kcal, que aumenta dependiendo del tipo de actividad que realiza. Para obtener el resultado total se multiplica el gasto basal por los siguientes factores.
Actividad | Hombres | Mujeres |
Sedentarias | 1.2 | 1.2 |
Livianas | 1.55 | 1.56 |
Moderadas | 1.8 | 1.64 |
Intensa | 2.1 | 1.82 |
Sedentarios: No realiza actividad física
Liviana: 3 horas semanal de actividad física
Moderada: 6 horas semanal de actividad física
Intensa: 4 a 5 horas diarias de actividad física
Continuamos con el ejemplo: La mujer con gasto basal 1264 Kcal. es oficinista sedentaria.
1264 x 1.2 = 1516 Kcal
Su gasto energético diario son 1516 Kcal.
Fuente: FAO Y OMS.
El metabolismo es el conjunto de procesos que mantienen al organismo con vida: desde que las células se renueven hasta que el corazón funcione.
El metabolismo basal es la energía mínima que el cuerpo necesita para estar vivo; el 70% de las calorías que ingerimos están destinadas a mantener estas funciones básicas. Un 10% se ocupa en la termogénesis de los alimentos, que es la absorción, digestión y utilización de los mismos. Sólo un 20% de la energía aportada por la comida se quema en actividades diarias como caminar.
Éste se puede calcular a través de un examen llamado calorimetría indirecta, que da como resultado las calorías mínimas que una persona gasta durante el día. En un individuo que tiene un metabolismo activo, el resultado es más alto que en aquel que posee un metabolismo lento; es decir, partiendo por procesos básicos como respirar, los "gastadores" queman más calorías que los demás.
Éstas aumentan de acuerdo a la actividad que la persona realiza: si hace deporte, consume más calorías que si es sedentario.
En el Programa de Obesidad de la Universidad Católica el examen se usa para conocer el aporte calórico que el régimen de cada paciente debe tener. "De esta forma sabemos que si no baja de peso, es porque no está siguiendo la dieta".
La velocidad del metabolismo está directamente relacionada con la masa magra de las personas. Ésta se compone de tejidos no grasos como los huesos, la sangre y los músculos, y requiere de mayor energía para funcionar que la masa grasa.
Los músculos corresponden al 60% de la masa magra y mientras más se tienen, más calorías se queman. A mayor edad generalmente las personas aumentan de peso porque al moverse menos disminuye el tamaño de los músculos, lo que trae como consecuencia que el metabolismo se haga más lento.
El cambio comienza a notarse a partir de los 30 años, cuando la masa muscular empieza a disminuir a causa de factores de tipo hormonal. Éste se hace más evidente a los 50, especialmente en las mujeres que viven el climaterio, ya que el déficit de hormonas sexuales acentúa ese proceso.
La forma de mantener el peso y acelerar el metabolismo es realizar actividad física regularmente, porque los ejercicios elevan la tasa metabólica al momento mismo de hacerlos y también en las horas posteriores, acrecentando el gasto energético. A largo plazo, la persona aumenta su masa muscular, elevando así en forma permanente el gasto calórico.
"El ejercicio debería realizarse todos los días, ya que nuestro metabolismo funciona diariamente",. Los que no están acostumbrados, pueden comenzar realizando actividad física por períodos cortos e ir aumentando progresivamente; la meta es llegar a una hora diaria.
Lo ideal es una combinación de ejercicios aeróbicos y anaeróbicos. Entre estos últimos se pueden incluir los de resistencia, y si existe entrenamiento previo, también las pesas, porque construyen masa muscular.
El déficit o exceso de ciertas hormonas en los individuos afectan su metabolismo, lo que provoca a su vez fluctuación en el peso.
El hipertiroidismo o exceso de hormona tiroides, producido por enfermedades como la de Basedow, aceleran el metabolismo generando un mayor gasto energético. Por el contrario, el hipotiroidismo provoca que el metabolismo sea más lento y la persona sube de peso.
Un exceso de glucocorticoides puede producirse por males como el síndrome de Cushing o a causa de medicamentos corticoides que se recetan para males como la artritis. El efecto de ello es obesidad central, es decir la persona aumenta de peso y los kilos de más se depositan en áreas como el tronco y el abdomen.
Distinto es cuando hay un exceso de hormona de crecimiento en adultos: como no se puede crecer más, el exceso de peso se deposita en manos y pies.
Por su parte, las hormonas sexuales se relacionan con la distribución de grasa y desarrollo muscular del cuerpo. Por ejemplo, las mujeres que sufren de síndrome de ovario poliquístico tienen una mayor cantidad de hormona masculina, que se suma a la femenina que ya poseen, provocando un aumento del tejido graso y una tendencia a subir de peso.
La función de las dietas hipocalóricas es entregar una cantidad de calorías por debajo del gasto energético de la persona para que reduzca su peso. Sin embargo, los regímenes extremos de menos de 800 calorías se asocian a trastornos que dificultan la pérdida permanente de peso.
Con estas dietas la persona baja rápidamente de peso, pero "es pan para hoy y hambre para mañana", ya que además de perder grasa, que es lo que interesa bajar, se pierde masa magra que es la que quema más calorías. Por ello el metabolismo se hace más lento y cuando la persona termina la dieta y come en forma normal, gana más peso. Este efecto es conocido como yo-yo.
Con estas dietas se observa además una disminución de actividad de la hormona tiroides, haciendo el metabolismo aún más lento.
La solución a los problemas es una dieta adecuada a las necesidades calóricas junto con la práctica de ejercicios que aumenten progresivamente la masa muscular, haciendo crecer así la tasa metabólica y el gasto energético.
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