Piel: ¿Cómo le afecta el envejecimiento? Nuestra piel, con los años, se vuelve más fina y tiende a perder su capa de grasa, lo que resta protección contra la sequedad. Los primeros signos de la edad aparecen entre los 20 y los treinta, una fina marca en el extremo de los ojos y alrededor de los labios, entre las cejas o en la frente. Lógicamente, en la aparición de las primeras arrugas influyen desde los genes, al estilo de vida, la exposición al sol o el tipo de piel.
Las arrugas son el reflejo de la experiencia, es decir, forman parte del proceso vital y que el tiempo también pasa para nuestra piel. El cuidado de nuestra piel, tanto por dentro como por fuera, es esencial, logrando al tiempo retardar la aparición de las primeras arrugas o líneas de expresión más pronunciadas. La piel poco cuidada es además más propensa a la aparición de manchas, especialmente si no la protegemos al exponernos al sol. Manchas que suelen aparecer en la cara, brazos y manos. En algunos casos, al hacernos mayor, por el propio envejecimiento de la piel puede aparecer la denominada rosácea, enrojecimiento de la nariz, mejillas y frente causada por la dilatación de los vasos sanguíneos.
Las arrugas son el reflejo de la experiencia, es decir, forman parte del proceso vital y que el tiempo también pasa para nuestra piel. El cuidado de nuestra piel, tanto por dentro como por fuera, es esencial, logrando al tiempo retardar la aparición de las primeras arrugas o líneas de expresión más pronunciadas. La piel poco cuidada es además más propensa a la aparición de manchas, especialmente si no la protegemos al exponernos al sol. Manchas que suelen aparecer en la cara, brazos y manos. En algunos casos, al hacernos mayor, por el propio envejecimiento de la piel puede aparecer la denominada rosácea, enrojecimiento de la nariz, mejillas y frente causada por la dilatación de los vasos sanguíneos.



