Cuando nos aqueja una enfermedad y queremos curarnos, esa simple elección, nos cambia la vida. Las herramientas que encontraremos a nuestro alcance pueden ser muchas pero debemos saber cómo usarlas y por qué.
Existe una forma de curarse que es la de tratar y solucionar solamente los síntomas sin averiguar las causas que han producido la enfermedad. A este campo se refiere la medicina sintomática, que es la que suprime los procesos por los cuales trata de manifestarse un desequilibrio orgánico, que por lo general vuelve a aparecer a lo largo de la vida como otra serie de síntomas que aparentemente no guardan relación con las primeras manifestaciones de enfermedad o desequilibrio.
También existe otra forma de curarse:
A través de la búsqueda de las causas de dicha enfermedad y su tratamiento. Esto significa un compromiso activo y profundo, principalmente con uno mismo y con la vida que nos fue dada. A esta medicina se la llama «medicina no supresora» (porque no suprime los síntomas).
La alimentación es una de las medicinas que, basada en el buen diagnóstico de las causas, nos sirve para equilibrarlas.
Los alimentos curan o enferman
Es un hecho, y las investigaciones lo confirman cada vez con mayor ahínco. El regreso a la comida natural, el auge de los productos orgánicos, las dietas sin excesos (ni por mucho ni por poco), la parquedad en el consumo de grasas y azúcares así como el equilibrio son todos consejos que se insertan en lo que podría denominarse como una alimentación para la longevidad con bienestar y fortaleza.
Existe una forma de curarse que es la de tratar y solucionar solamente los síntomas sin averiguar las causas que han producido la enfermedad. A este campo se refiere la medicina sintomática, que es la que suprime los procesos por los cuales trata de manifestarse un desequilibrio orgánico, que por lo general vuelve a aparecer a lo largo de la vida como otra serie de síntomas que aparentemente no guardan relación con las primeras manifestaciones de enfermedad o desequilibrio.
También existe otra forma de curarse:
A través de la búsqueda de las causas de dicha enfermedad y su tratamiento. Esto significa un compromiso activo y profundo, principalmente con uno mismo y con la vida que nos fue dada. A esta medicina se la llama «medicina no supresora» (porque no suprime los síntomas).
La alimentación es una de las medicinas que, basada en el buen diagnóstico de las causas, nos sirve para equilibrarlas.
Los alimentos curan o enferman
Es un hecho, y las investigaciones lo confirman cada vez con mayor ahínco. El regreso a la comida natural, el auge de los productos orgánicos, las dietas sin excesos (ni por mucho ni por poco), la parquedad en el consumo de grasas y azúcares así como el equilibrio son todos consejos que se insertan en lo que podría denominarse como una alimentación para la longevidad con bienestar y fortaleza.