A una edad muy temprana, Helio Gracie aprendió las técnicas del Jiu-Jitsu Japonés tradicional con su hermano mayor, Carlos. A fines de los años 1920, comenzó a modificar estas técnicas para adaptarlas a su físico débil con el propósito de desarrollar un sistema que le permitiera defenderse de contrincantes de mayor estatura.
Carlos pronto comprendió la importante relación entre la nutrición y el rendimiento físico. Comprendiendo que los diferentes alimentos causarían diferentes reacciones químicas dentro del cuerpo, Carlos se enfocó en las combinaciones de alimentos. Quería estar seguro de que los alimentos que ingeríamos en cada comida se combinarían para causar reacciones químicas saludables. El objetivo era impedir la acidez de la sangre y evitar la fermentación. Esto facilitaría el proceso digestivo, que es la actividad del cuerpo humano que consume más energía. Aunque nunca recibió educación formal en el campo de la nutrición, ha dedicado 65 años de su vida al desarrollo y perfeccionamiento de la Dieta Gracie.
Carlos pronto comprendió la importante relación entre la nutrición y el rendimiento físico. Comprendiendo que los diferentes alimentos causarían diferentes reacciones químicas dentro del cuerpo, Carlos se enfocó en las combinaciones de alimentos. Quería estar seguro de que los alimentos que ingeríamos en cada comida se combinarían para causar reacciones químicas saludables. El objetivo era impedir la acidez de la sangre y evitar la fermentación. Esto facilitaría el proceso digestivo, que es la actividad del cuerpo humano que consume más energía. Aunque nunca recibió educación formal en el campo de la nutrición, ha dedicado 65 años de su vida al desarrollo y perfeccionamiento de la Dieta Gracie.
