Continuando con el especial, que parece infinito, sobre la rodilla, le toca esta vez al quiste poplíteo o quiste de Baker. Consiste en un abultamiento en el hueco poplíteo, es decir, en la parte posterior del muslo, por donde se flexiona la rodilla.
El quiste poplíteo o quiste de Baker se debe a un acúmulo de líquido sinovial, aunque también existen otras causas. La producción excesiva de líquido sinovial puede tener diversos motivos: un problema dentro de la articulación, como una lesión de meniscos, o también puede producirse acompañando a procesos como artrosis o artritis reumatoide.
Las rodillas, como todas las articulaciones, tienen un lubricante conocido como líquido articular. Este líquido funciona como el aceite de una bisagra, disminuyendo la fricción. Cuando hay un problema en la articulación, esta reacciona produciendo mayor cantidad de líquido, esto se conoce como derrame articular. El exceso de líquido se acumula en la región posterior de la rodilla, ocasionando el quiste.
El quiste poplíteo o quiste de Baker se debe a un acúmulo de líquido sinovial, aunque también existen otras causas. La producción excesiva de líquido sinovial puede tener diversos motivos: un problema dentro de la articulación, como una lesión de meniscos, o también puede producirse acompañando a procesos como artrosis o artritis reumatoide.
Las rodillas, como todas las articulaciones, tienen un lubricante conocido como líquido articular. Este líquido funciona como el aceite de una bisagra, disminuyendo la fricción. Cuando hay un problema en la articulación, esta reacciona produciendo mayor cantidad de líquido, esto se conoce como derrame articular. El exceso de líquido se acumula en la región posterior de la rodilla, ocasionando el quiste.
