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17 ene 2012

Riesgos de los plaguicidas


Los plaguicidas son aquellos productos que por su toxicidad están preparados para destruir plagas (organismos que se considera, dañan al ser humano o a sus bienes) sin afectar teóricamente demasiado ni a la persona ni a los animales que no desea destruir, ni al medio ambiente. Sin embargo la naturaleza se cobra su cuota de revancha ante la amenaza humana a su equilibrio natural.

Es muy difícil crear un veneno que mate selectivamente, y si bien al ser menos potente pues los organismos a quienes están destinados son en general más pequeños, sus efectos pueden ser muy nocivos y contaminantes para lo que se considera que no se debe atacar, no solo en la zona donde fueron colocados sino también en otras, pues el aire traslada sus efectos. Además las plagas se hacen más resistentes e inmunes, proliferando en mayor cantidad y calidad, bajo la acción destructiva de las sustancias químicas creadas por el hombre para exterminarlos.

La contaminación puede extenderse a lo largo del tiempo pues justamente la acción residual que aparece como uno de sus beneficios, también extiende su poder tóxico sobre el ambiente en general, donde los seres humanos y los animales domésticos respiran, beben y comen.

El contacto directo con un pesticida puede ocasionar en los humanos, mareos, náuseas, alergias respiratorias y en la piel, quemaduras, problemas cardíacos, cáncer, entre otros problemas, además de ser peligroso que las embarazadas contaminen a sus hijos.

/vegetomania



10 ene 2012

Soluciones al calentamiento global

La quema de carbón, gas y petróleo son las causas principales de la contaminación, pues producen dióxido de carbono, y en menor cantidad, óxidos de nitrógeno y metano, que aumentan la temperatura media del planeta, con graves consecuencias, como sequías, pérdida de cosechas, derretimiento de los casquetes polares, etcétera.

Soluciones: Reducir el consumo energético y el de combustibles, utilizando energía eólica, hidráulica o solar y biocombustibes, respectivamente. Evitar el consumo de carbón que es usado por las plantas eléctricas, que emiten enormes cantidades de dióxido de carbono, no usar los automóviles para más que lo estrictamente necesario, reemplazándolo por caminatas, bicicletas o si el lugar es lejano, transporte público de pasajeros o combinar entre varias personas que van al mismo lugar (por ejemplo compañeros de trabajo) para utilizar un solo vehículo.

Otra fuente de contaminación: La cría de ganado es nociva por la emisión de gases que genera, lo que sumado a la deforestación que le quita los pulmones a la atmósfera, no permite que el aire se regenere. Estas dos actividades deberían limitarse al máximo: la cría de ganado y la tala de árboles.

Cuando la basura se descompone también libera dióxido de carbono, por eso el reciclaje es también una importante medida que podemos tomar para la solución de este grave problema.

/vegetomania

16 dic 2009

Que nadie se enferme con la comida en estas fiestas


¿Lechón asado, hayacas, pavo relleno o pernil al horno? Las fiestas se acercan y tú quieres sorprender a tus invitados con una deliciosa cena de Nochebuena o de Fin de Año. Antes de pensar en qué receta vas a preparar o dónde vas a comprar un plato tradicional, ¡asegúrate de que la cena no vaya a enfermar a nadie! Lee estos consejos para que tu sorpresa no provoque una intoxicación familiar.

Para los latinos, las cenas de Nochebuena y de Fin de año son la mejor oportunidad para recordar los sabores de nuestros países. ¿Cuántos no esperamos que lleguen las fiestas para probar un lechón asado a fuego lento o un tamal como los hacía la abuela?

El problema es que en busca de satisfacer esos antojos, algunas veces nos olvidamos de las reglas de seguridad que debemos llevar con la comida para evitar las intoxicaciones. Por eso en Vida y Salud te ayudamos a recordarlas para que estas fiestas tu familia disfrute los manjares tradicionales sin que tengan que empezar el año con dolor de panza.

A la hora de cocinar

Muchos se lanzan a cocinar por primera vez para sorprender a sus familias y amigos. Si esa es tu intención y no tienes mucha experiencia con los platos tradicionales, infórmate antes acerca de los cuidados que debes tener con algunos alimentos que pueden contaminarse o dañarse fácilmente.

* Si vas a comprar ingredientes con mucha anterioridad, revisa las fechas de vencimiento, y si son carnes, asegúrate de tener suficiente espacio para mantenerlas congeladas por varios días. Además revisa que el congelador esté en 0ºF (-17.7ºC).
* Recuerda dejar el tiempo necesario para descongelar los alimentos, especialmente las carnes. Es más recomendable descongelar la carne en el refrigerador desde el día anterior, que dejarlo sobre el mostrador de la cocina.
* Si decides comprar carnes frescas para tu receta, hazlo máximo 1 o 2 días antes.
* Recuerda siempre que las carnes crudas no deben tocar otros alimentos frescos o ya cocidos pues pueden contaminarlos con sus jugos. Congélalos y cocínalos aparte del resto.
* Asegúrate de tener un termómetro a la mano para revisar la temperatura de cocción, especialmente de las carnes (pavo, cerdo, res, cordero) pues necesitan cocinarse a altas temperaturas para eliminar las bacterias que posiblemente tengan. Es recomendable que cocines las carnes por arriba de 325ºF (162.77ºC).
* Revisa muy bien los tiempos de cocción para que nada quede muy crudo pues puede ser peligroso, especialmente la carne de cerdo. Esto también es importante cuando la receta tiene huevos.
* No dejes ningún platillo fuera del refrigerador más de 2 horas. Si preparaste la comida antes de la hora de la cena, guárdala en el refrigerador y vuelve a calentarla a la hora de servir. No es conveniente poner la comida sobre la mesa mucho antes de que sea la hora de la cena.

A la hora de comprar comida

Hay muchos platillos tradicionales que no son fáciles de preparar en casa, o simplemente no tienes el tiempo ni el conocimiento para hacerlos. Para no quedarse con las ganas, muchas personas los compran ya preparados en restaurantes o supermercados latinos, o hasta en casas de familias que venden comida para aumentar sus ingresos en esta época.

Aunque puede ser una buena opción, ten cuidado y asegúrate de lo siguiente:

* Que los ingredientes sean de calidad y que las condiciones de preparación sean higiénicas.
* Que sea un lugar conocido o que alguien te haya recomendado previamente.
* Si han sido preparados con anterioridad, pregunta si los refrigeraron debidamente, especialmente cuando son carnes o incluyen lácteos o huevos.

Cuidado con las “sobras”

¿Quién no ha comido al día siguiente lo que sobró de la cena de Nochebuena? Hay quienes dicen que es la comida más sabrosa de las fiestas. Pero también algunos han terminado en el hospital por “sobras” que no fueron refrigeradas debidamente o que se guardaron durante mucho tiempo. Ten cuidado:

* Cuando refrigeres la comida, asegúrate que el refrigerador esté en 40ºF (4.44ºC) o menos.
* Si lleva varios días en el refrigerador, huele la comida antes de probarla. No es recomendable guardar comida por más de cuatro días sólo en el refrigerador, sin congelar.
* Si piensas que no podrás comer las “sobras” antes de cuatro días, congélalas inmediatamente y descongélalas cuando tengas tiempo de disfrutarlas .
* Si la comida huele mal o tiene un color diferente, tírala de inmediato.
* Cuando vayas a repetir algún platillo, asegúrate de calentarlo adecuadamente y de medir con un termómetro la temperatura, especialmente si son carnes. La recomendación es que debes calentarlos para que queden en una temperatura interna mínima de 165ºF (73ºC) y asegúrate que las salsas y las sopas vuelvan a hervir cuando las recalientas.

Así, teniendo los cuidados necesarios, todos podrán saborear la cena y terminar el año disfrutando sanamente los ricos sabores latinos que nos llegan al corazón.

vidaysalud.com

3 sept 2008

CONTAMINACIÓN MICROBIOLÓGICA EN LOS ALIMENTOS

Un estudio sitúa los alimentos que se sirven listos para consumir sin tratamiento previo como los que mayor riesgo alimentario tienen

A la cabeza de la clasificación de riesgo alimentario se colocan los alimentos listos para el consumo sin un tratamiento previo, siempre que no se sigan unas pautas adecuadas de conservación y de manipulación. Un grupo de investigadores y expertos de la Universidad de Córdoba (UCO) colabora, junto con otras dos instituciones norteamericanas, en un estudio que analiza los riesgos microbiológicos en determinados productos. El objetivo es, además de desarrollar una herramienta de evaluación eficaz, elaborar un ranking de los principales riesgos de contaminación en alimentos.

  • Autor: Por MAITE PELAYO
  • Fecha de publicación: 28 de agosto de 2008

- Imagen: CDC -

El estudio, elaborado por el grupo HIBRO (Higiene Bromatológica) de Nutrición, Calidad y Seguridad Alimentaria de la UCO, en colaboración con el Departamento de Agricultura estadounidense (USDA, en sus siglas inglesas) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), se ha centrado de momento en las llamadas ensaladas de cuarta gama, es decir, aquéllas en las que los vegetales están troceados, lavados y envasados, y en los productos cárnicos cocidos que se venden en lonchas.

Este tipo de productos están en plena expansión, influenciada por el actual ritmo de vida, que prima el ahorro de tiempo en la cocina y potencia los productos preparados que, como estos, ya están listos para ser consumidos.

Los vegetales en ensalada son un producto fresco y crudo que no lleva tratamiento térmico, con lo que no se eliminan los posibles microorganismos que estos alimentos pueden tener bien desde su origen o bien tras ser manipulados. Respecto a los productos cárnicos, son carnes cocidas cuyo tratamiento en el proceso de producción sí asegura un correcto estado higiénico-sanitario del preparado.

Sin embargo, una posterior manipulación incorrecta puede provocar algún tipo de contaminación. Responsables del proyecto han destacado que, aunque este tipo de alimentos no son especialmente propensos a provocar toxiinfecciones alimentarias, se eligieron por tener un elevado riesgo de contaminación.

Con modelos matemáticos

Modelos matemáticos recrean posibles escenarios para que se produzcan contaminaciones por patógenos y poder elaborar soluciones

Para evaluar los riesgos, los expertos se han concentrado en considerar todos los posibles factores de contaminación microbiológica a lo largo de la cadena de elaboración de los alimentos. Para ello han diseñado modelos matemáticos que, a través de programas informáticos, recrean los posibles escenarios para que se produzcan diversas contaminaciones y generan datos de crecimiento de los microorganismos patógenos más comunes como Listeria monocytogenes, Staphylococcus aureus y Escherichia coli enteropatógeno.

Después se realizan hipótesis de posibles contaminaciones que puedan incidir sobre estos alimentos. Estos factores se consideran a lo largo de toda la cadena de producción hasta el consumo. Así, en el caso de los vegetales, durante la fase de producción existe riesgo de contaminación por aguas fecales, que pueden entrar en contacto con estos alimentos.

Después, durante la industrialización, se pueden introducir microorganismos en las fases de cortado, manipulación y envasado o por procesos como el lavado incorrecto con soluciones de cloro y ozono. Ya en la fase de la comercialización es imprescindible no romper la cadena de frío y mantener los alimentos refrigerados entre 2 y 4º C. Los investigadores cuantifican todos estos factores para evaluar la magnitud del riesgo introducido por los alimentos en el momento de ser consumidos.

Prevención desde el origen

Debido a la gran cantidad de factores que inciden en la cadena de producción de un alimento, desde su origen hasta su consumo, resulta muy difícil garantizar el riesgo cero, de ahí que en determinadas ocasiones se produzcan toxiinfeciones alimentarias. Sin embargo, conocer el grado de riesgo de un alimento, así como todos los posibles factores y mecanismos de su contaminación, será de gran ayuda para su prevención.

Los resultados de este estudio serán particularmente relevantes para aquellos sectores de la población más susceptibles de sufrir este tipo de afecciones, como niños, enfermos o personas de la tercera edad, por lo que los datos obtenidos tendrán una directa aplicación tanto en comedores escolares, como en hospitales o residencias geriátricas.

De mayor a menor riesgo

Tradicionalmente se han considerado elaboraciones de alto riesgo aquellas que no sufren un tratamiento térmico como salsa mayonesa, nata montada o ensaladas. De riesgo medio, aquellas que aunque se preparan con calor, después se manipulan y se consumen en frío como crema pastelera, natillas o pasteles de pescado. Por último, se consideran platos de bajo riesgo sanitario los elaborados con calor intenso y consumidos en caliente, como cocidos o guisados.

A esta valoración habría que añadir el propio riesgo higiénico-sanitario del alimento en origen: los alimentos crudos tanto de origen animal, huevos, carnes de pollo y otras aves; leche cruda y pescado, así como las verduras y hortalizas (que pueden estar contaminadas por aguas de riego y tierra) son de elevado riesgo. Un último factor de riesgo sería el grado de manipulación del alimento así como el nivel de formación del manipulador. Fundación Eroski

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