Mostrando entradas con la etiqueta hierro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hierro. Mostrar todas las entradas

4 jun 2010

Dieta rica en hierro y baja en vitamina C, riesgo de Parkinson

La dietas del tipo vegetariano desequilibradas, ricas en hierro y deficientes en vitamina C, incrementarían el riesgo a padecer Parkinson, según un nuevo estudio.

En estudios anteriores se ha establecido una relación ambiental entre el hierro y el Parkinson, además de su consumo donde los resultado fueron diversos, según la American Journal of Epidemiology.

La investigación fue llevada a cabo por Dr. Giancarlo Logroscino, de la Universidad de Bari en Italia, en la que se recopilaron datos de 47.406 hombres y 79.947 mujeres, en el Seguimiento de Profesionales de la Salud, entre 1984 y el 2000, 422 participantes desarrollaron Parkinson.

Así los investigadores determinaron que aquellas personas que consumían mayor cantidad de hierro en la alimentación proveniente de los vegetales, tenían más probabilidades al Parkinson, siendo la relación de 92 por ciento mayor, pero con una relación también con el bajo consumo de vitamina C.

También con respecto al consumo de suplementos existió esta relación en  hombres presentando un riesgo levemente mayor, pero la fuente del consumo de hierro no animal se baso en los cereales fortificados que eran los que componían la dieta de los participantes.

La explicación del efecto negativo del hierro en este caso es que podría generar un daño oxidativo en el cerebro, induciendo al Parkinson.

El motivo por el cual el hierro obtenido de los vegetales es más riesgoso cuando no se consume con Vitamina C, es por que su absorción es más difícil para el organismo, pudiendo acumularse en el cerebro, y estos depósitos estimularían al desarrollo del Parkinson.

Siendo la ingesta recomendada de hierro en el caso de los hombres de más 8 miligramos diarios a partir de los 18 años y para las mujeres mayores de 50 años, en el estudio se consumía mas del doble de esta cantidad recomendada, dicen los investigadores.

viviendosanos

24 may 2010

Las legumbres, más que guisos

Prevalecen en los platos de cuchara, si bien en el recetario han dado un salto cualitativo como ingredientes de recetas diferentes

Las legumbres  son una fuente básica de proteínas con un aporte calórico consistente: de 280 a 400 calorías cada 100 gramos. Contienen también entre dos y tres veces más hierro que la carne, aunque es hierro no hemo, que se absorbe peor que el de origen animal, si bien la vitamina C de los alimentos con los que se combinan (pimiento verde, tomate, cítricos) mejora el grado de asimilación. Estas evidencias saludables les han devuelto su sitio en una dieta equilibrada, superadas las décadas en que se dejaron en el olvido. A menudo, se las ha relacionado con obesidad e, incluso, con una escasa despensa, pero ahora son sinónimo de comida equilibrada y riqueza en los fogones.

Legumbres en ensalada

 Las legumbres  frías o templadas constituyen un plato único para los días de calor, cuando se precisa menos cantidad de calorías y más agua. Se completan con hortalizas y aportan vitaminas, minerales y sustancias con acción antioxidante. Optar por una vinagreta en el aliño logra un sabor intenso que hace posible evitar la adición de sal, algo beneficioso para personas hipertensas o con problemas de retención de líquidos.

Las lentejas son un ingrediente óptimo para elaborar recetas completas y nutritivas. A la vinagreta, con germinados, con nueces o, incluso, con lechuga, manzanas y apio, la legumbre por excelencia es un plato muy completo.

Las habas, tiernas o secas, suponen un aporte muy interesante de fibra. Su preparación en platos fríos comenzó como un "invento" de la nueva cocina, pero se reveló como una opción curiosa, atractiva y fácil. Con ellas se puede elaborar una ensalada de habas ligera, en calzón o con la tradicional lechuga.

También es posible elaborar ensaladas con alubias blancas y con alubias negras, una opción más original y tal vez difícil, pero con un contenido excepcional en minerales, por el que merece la pena intentar convencer a los comensales. Mucho más habituales, pero también ricas en nutrientes, son las recetas con garbanzos, en ensalada, que puede complementarse con arroz e, incluso, con tomate y pechuga de pavo.

Cremas y aperitivos
    Si se añaden condimentos carminativos a las legumbres durante la cocción, se facilita su digestión y se reduce el cúmulo de gases

¿Qué tal un capuchino de lentejas? Esta receta es una propuesta vanguardista para integrar las legumbres en los menús más especiales. Sin necesidad de ser tan rompedores, se puede optar por otras cremas que proporcionan hidratos de carbono, proteínas, pocas grasas y fibra, además de diversidad de vitaminas y sales minerales. Se puede dar un toque al curry a las mismas lentejas o acompañarlas con unas cigalas o gambas.

Los guisantes son un ingrediente que liga muy bien en crema sin perder las cualidades, como en la crema de guisantes, idónea para hacer frente al estreñimiento. La receta puede complicarse si se añaden espinacas, champiñones y paleta ibérica. Para un día especial, se puede convertir el puchero tradicional de alubias rojas en una crema con todos sus sacramentos, sin olvidar el chorizo.

El cacahuete es también una legumbre. Muy especial y con características particulares que comparte con los altramuces, son más calóricos pero también más proteicos. No obstante, son uno de los alimentos más proclives a provocar alergia. Los cacahuetes son idóneos como aperitivo y frecuentes en recetas, aunque conviene no abusar de ellos ni de su mantequilla e, incluso, es preferible evitarla debido a su contenido energético.

No se puede olvidar la legumbre en puré por excelencia: el garbanzo. Las posibilidades de éste convertido en humus o paté le hacen idóneo como entrante.

De segundo plato

Las legumbres se han revelado como un ingrediente muy adecuado en ensaladas y purés, pero también lo son para elaborar falafel, albóndigas o croquetas. Las albóndigas de garbanzos son una manera perfecta de llegar a ellos o, si se opta por las de soja, se abrirá el paladar a una legumbre muy sana, pero todavía marginada en el recetario.

También se comen las legumbres con tenedor en forma de croquetas, con guisantes fritos, si se parte de alubias rojas y se añade tomate, o se convierte la soja en brotes rehogados.

Si se acompañan de una guarnición vegetal de hortalizas frescas en ensalada o con un ligero cocinado, las hamburguesas de legumbre se pueden servir como segundo plato. Resultan sorprendentes y apetitosas y son una manera saludable de integrar estos alimentos básicos en los menús infantiles. Todas las legumbres permiten elaborar hamburguesas con ellas, como la soja o los garbanzos. La mezcla en la misma receta de arroz u otros cereales, como el cuscús o el mijo, revaloriza la calidad de la proteína vegetal.

FIBRA SIN FLATULENCIA

Un problema de las legumbres, con independencia del método de preparación -aunque en los guisos es más acuciante-, son los gases que provocan, la flatulencia y la hinchazón abdominal. La causa de este exceso de gases es uno de sus componentes: los oligosacáridos no digeribles, en concreto, la rafinosa y la estaquiosa. Estos compuestos son resistentes al ácido gástrico y a la acción de las enzimas digestivas y, por tanto, entran intactos en el intestino grueso, donde las bacterias que residen en él los fermentan.

Como consecuencia de esta fermentación se forma gas, un hecho que explica los problemas de meteorismo y flatulencia tras la ingesta de legumbres. Para esquivar este malestar, además de masticar bien los alimentos y comer y beber despacio, ya que así se evita ingerir una cantidad excesiva de aire, conviene terminar la comida con una infusión digestiva, como manzanilla u otras.

De cualquier forma, si se añaden a las legumbres condimentos carminativos, como comino, anís, romero, tomillo o hinojo, entre otros, durante la cocción -sea en puré, ensalada o pasadas por el chino para quitarles la piel-, se facilita su digestión y se reduce el cúmulo de gases.

consumer

12 ago 2009

FALTA DE HIERRO EN LAS DIETAS VEGETARIANAS


La ausencia del sabor de la carne y de otros alimentos vegetales no es la gran cosa que hay que lamentar, al pasarte al vegetarianismo. Lo más importante que no debes descuidar es que recibas la cantidad adecuada de los nutrientes que necesita tu organismo.

Uno de los nutrientes que más ponemos en riesgo con la dieta vegetariana es el hierro (atención mujeres embarazadas o que planean estarlo), el productor de glóbulos rojos que nos mantienen libres de la anemia. Pero felizmente, muchas de las verduras de hojas verdes son ricas en este mineral.

Aunque hay dos detalles:

- El organismo absorbe con más facilidad el hierro que proviene de los alimentos de origen vegetal.

- Hay sustancias vegetales como los fitatos que inhiben la absorción de hierro, por eso tienes que consumir los alimentos ricos en hierro con alimentos ricos en vitamina C y ácido cítrico, que facilitan su aprovechamiento.

Entre los vegetales más ricos en hierro están las legumbres, los frutos secos, las semillas, los higos, los dátiles, las ciruelas, los huevos, las zanahorias, los melocotones y el tofu.

Por último, te aconsejo que evites consumir de té y café durante las comidas, ya que disminuyen la absorción de hierro.

/nutricion.pro

31 jul 2009

LA NUTRICIÓN INFANTIL, UN CONDICIONANTE PARA EL RESTO DE LA VIDA


La obesidad, una problemática actual - epidemia del siglo XXI

La preocupación ante el aumento de casos de obesidad infantil ha despertado la alarma de pediatras, padres y profesionales del sector en general. La obesidad constituye un problema de salud pública y es uno de los padecimientos epidémicos de los países desarrollados o en vias de desarrollo en los últimos años, por imitación y consumo de alimentos con alto valor energético. En los países en desarrollo la población más afectada es la de clase media y dentro de ella los niños en la primera infancia y en edad escolar. Un niño sobrealimentado que come mucho durante los primeros meses de vida, arrastrará el peligro de padecer más fácilmente obesidad y diabetes tipo 2 el día de mañana.Un adolescente obeso será obeso toda su vida. Casi el 3-4% de los niños en edad escolar son obesos y esta cifra crecerá si no se educa o mejora los hábitos de alimentación y vida.

Por ello es importante insistir en que los niños alimentados por lactancia materna tienden a ser más delgados que los alimentados con leche de fórmula a los 12 meses de edad.

El aporte de hierro

Otro de los aspectos importantes a tener en cuenta es el aporte de hierro, la deficiencia de hierro perjudica a largo plazo el desarrollo intelectual del niño. La única forma de asegurar que se toma una cantidad suficiente de este mineral es la alimentación con una fórmula continuada o leche de crecimiento adicionada hasta los 24 meses y luego durante el periodo complementario la elección de alimentos que posean este mineral (carnes rojas, hígado, lentejas, yema de huevo y algunos vegetales verdes) y de ácido fólico presente en los otros alimentos que componen la dieta.

Alimentos

La adecuada introducción de alimentos diferentes de la leche materna luego de los seis meses de edad es indispensable para prevenir la obesidad. La recomendación es: Comenzar con un sólo alimento; ofrecerlo por dos o tres días seguidos para conocer si hay tolerancia. No mezclar alimentos. No forzar su aceptación, buscar el de mejor aceptabilidad. Ofrecer primero los alimentos sólidos y después los líquidos. Incrementar progresivamente la cantidad ofrecida. Promover el consumo de alimentos naturales. Prepararlos sin la adición de condimentos y especies. Ofrecer alimentos en textura adecuada para la edad, primero papillas, seguidas de picados y trozos. Es importante saber que la alimentación es un hábito, por lo que deberá adaptarse al horario, orden y al menú familiar, estas pequeñas pautas que favorecerán en la socialización y aprendizaje.

Gordura no es salud

Debe desaparecer la idea o creencia de que la «gordura» en los niños es sinónimo de salud, o que con la edad reducirán de peso. La obesidad adquirida en esta etapa de la vida lo acompañara toda la vida, para ello es importante adquirir buenos hábitos alimentarios. Esto se logra modificando los hábitos nutricionales de la familia, principalmente en los padres y familia cercana ( abuelos , tíos ) quienes a pesar de no ser obesos deben vigilar estrechamente la alimentación de sus hijos y limitar el consumo exagerado de alimentos. Ya que compartir los alimentos constituye una actividad social y trascendente en la relación familia, esta oportunidad debe aprovecharse para prevenir la obesidad infantil y evitar llegar al tratamiento que es muy complejo y prolongado. El simple hecho de compartir una mesa durante la alimentación del niño, poner límites y compartir los alimentos en familia, favorece el instituir buenos hábitos.

El mundo del sabor


La experiencia durante las primeras etapas de la alimentación influye en la posterior preferencia por ciertos sabores. El conocimiento del mundo sensorial de los niños en relación con los sabores ha aumentado sustancialmente durante las pasadas décadas. Un descubrimiento en la investigación de sabores mostró que el dulce y las propiedades de textura de la leche materna, tales como la viscosidad y el efecto untuoso en la boca, varían de madre a madre. Como ejemplo de esta influencia, se señala que al bebé al que le dan sacarosa en los primeros años de vida, se habitúa a los gustos dulces y en el futuro será una persona con mayor ingesta de cosas dulces.

El bebé registra los sabores intrautero


Si bien cada niño es diferente y tiene sus propios gustos, estos estarán basados en sabores registrados dentro del vientre materno; pero tambien debemos respetar que haya un alimento que no le guste, pero no se puede permitir que abandone una familia de alimentos o bien un alimento básico para su desarrollo. Ante esto lo más importante es saber sustituir un alimento por otro de las mismas características nutritivas. La ingesta de azúcares traera niños con mayor prevalencia a las caries, de alli que algunos hábitos deberan olvidarse por completo: Chupete con azúcar, Chupete con líquidos dulces como gaseosas o miel. Suplementar las leches con azúcar (éstas ya poseen azúcar). Jugos de frutas artificiales

Formar hábito


Las consecuencias de la malnutrición son especialmente severas si esta se produce en edades muy tempranas. Es importante tener en cuenta tanto la provisión de nutrientes para un adecuado crecimiento y desarrollo, como también para iniciar la prevención de trastornos en la adultez. La enseñanza de una correcta alimentación desde la niñez y la introducción del movimiento (actividad fisica programada) con el transcurso del tiempo genera hábitos alimentarios que acompañan al individuo durante toda la vida. Recordemos: Un niño sano es un adulto feliz

Por Lic.Stella Maris Garcia de Kralj, Programar Proyectos Educativos,

/region.com.ar

22 may 2009

RECETAS NUTRITIVAS Y SENCILLAS PARA CHICOS

Combo de pollo hecho en casa

4 porciones

Ingredientes:

* 4 figacitas árabes integrales
* 4 supremas crudas picadas
* Perejil picado, orégano, sal
* 4 hojas de lechuga
* 4 rodajas de tomate
* 1/2 kilo de papas cortadas en bastones finitos
* Rocío vegetal

Para aderezar:

* 1 cda. de mayonesa light, ketchup, mostaza.

Preparación:

Amasar el pollo picado con el perejil, el orégano y la sal. Formar hamburguesas.

Secar con un repasador las papas cortadas, cubrirlas con rocío vegetal y mezclarlas para untarlas bien.

Cocinar las hamburguesas a la plancha y colocar las papas al horno sin sal (para que no se ablanden).

Servir en cada plato una figaza abierta, con lechuga, tomate y la hambuguesa. Acompañar con las papas doradas y los condimentos.

Recetómetro:

Tiempo de elaboración: 30´
Tiempo de cocción: 15´
Aporta: hidratos de carbono, fibra, proteínas, grasas, vitaminas A, del complejo B, C. Hierro, calcio, potasio, fósforo, selenio, zinc, sodio.
7 créditos - 480 calorías por porción.


/cormillot.com

MITOS Y VERDADES SOBRE LA ALIMENTACIÓN


Que el alcohol fija las grasas, que el helado de agua no engorda y que las golosinas light pueden ser consumidas libremente son algunas de las creencias que circulan de boca en boca entre los que dicen querer cuidar su silueta. Qué hay de cierto y cuánto de leyenda

La excesiva preocupación por el cuerpo suele generar afirmaciones erróneas respecto de las funciones y propiedades de los alimentos en el mantenimiento de la salud o el tratamiento de enfermedades.

Con el asesoramiento de la Sociedad Argentina de Nutrición, el sitio Fitness Online publicó que con un formato similar a las leyendas urbanas se reproducen ciertos mitos nutricionales dentro del imaginario colectivo que se difunden a través de inocentes rumores y consejos en toda la población.

1- Los productos integrales engordan menos que los refinados: Estos productos, como panes, galletitas, tartas, empanadas, aportan prácticamente el mismo valor calórico que los realizados con harina refinada. Cuando se utilizan cereales o sus harinas integrales, significa que los granos conservaron su cáscara, con lo que contendrán más fibra, vitaminas y minerales. El aporte calórico no se modifica. Sí es cierto que al aportar una mayor cantidad de fibra, se genera una mayor saciedad a nivel gástrico.

2- Al hacer menos comidas por día, se engorda menos: Cada comida actúa como freno de la siguiente. Si se realizan todas las comidas, cada 4 o 5 horas, se respetará el reloj biológico que rige el organismo. Además, existe lo que se llama termogénesis de los alimentos, es decir la cantidad de calorías que el cuerpo utiliza para metabolizar lo aportado en cada ingesta. Por lo tanto, cuantas más comidas, más calorías se emplearán en todos los procesos necesarios para la digestión, metabolización y absorción de los nutrientes.

3- El helado de agua no engorda: Es cierto que esta clase de helado no contiene crema o leche, sin embargo, sus altas concentraciones de azúcar igualan el aporte calórico entre uno y otro. Los helados de crema suelen aportar 179 calorías, los de agua 104 y los dietéticos, de 40 a 60 calorías.

4- Dejar de fumar engorda: Si bien se trata de un hecho frecuente, no es necesario ni mucho menos inevitable. La falta del cigarrillo genera un incremento del apetito y, en consecuencia, una mayor ingesta de alimentos. De todas maneras, con una conducta adecuada de alimentación y una mayor actividad física, el aumento de peso puede ser controlado en quienes dejan de fumar.

5- Los panificados o productos de gluten aportan menos calorías que los comunes: El gluten es una propiedad desarrollada a partir de las harinas de trigo, cebada, centeno y avena. A través de su amasado con agua se forma la llamada “red de gluten” que es la que le confiere a estas harinas las cualidades necesarias para obtener un buen producto en cuanto a la textura, elasticidad y esponjosidad. La industria del gluten disminuye el aporte de carbohidratos, aumentando el aporte proteico. Sin embargo, siendo el aporte calórico, a igual cantidad, el mismo tanto para las proteínas como para los carbohidratos, no habrá diferencias en el contenido calórico del producto.

6- Tomando líquido fuera de las comidas se engorda menos: Los líquidos con las comidas o sin ellas, no influyen en la ganancia de peso corporal, siempre y cuando se trate de bebidas sin calorías. El agua no tiene calorías y otras bebidas dietéticas, tales como jugos o gaseosas light, contienen un bajo valor. En última instancia, consumidas junto con las comidas otorgar volumen y mayor sensación de saciedad.

7- La milanesa de soja no engorda: La soja es una leguminosa que le aporta al organismo casi igual valor calórico que las lentejas, porotos o garbanzos. Es cierto que posee un mayor contenido proteico, por eso, se llama la carne vegetal. Tal vez, por este motivo se la asocia con un alimento inofensivo que puede ser consumido indiscriminadamente en una dieta. Pero no es un alimento con bajo aporte calórico. Por ejemplo, el fainá es una pizza de harina de garbanzos que se relaciona como una preparación inofensiva a la hora de bajar de peso. Bueno, la milanesa de soja está preparada con harina de soja, se mezcla con otros cereales y además, está rebozada. Por lo tanto, se la puede considerar en el mismo rubro de alimentos que el fainá.

8- Se adelgaza al consumir germen de trigo y levadura de cerveza antes de las comidas: Tanto el germen de trigo como la levadura de cerveza son considerados suplementos nutritivos por su aporte concentrado de proteínas y vitaminas fundamentalmente del complejo B, E y hierro. Sólo utilizados en poca cantidad, su aporte nutricional es limitado. Beberlos utilizarlos diluidos tanto en jugos como en caldos modifica su consistencia y otorga valor de saciedad a los mismos.

9- El alcohol fija las grasas: El alcohol no fija las grasas, pero sí ejerce un efecto sobre el aumento del peso. Luego de las grasas, el alcohol es la sustancia que más calorías aporta (7 kcal por cada gramo de alcohol) y éstas calorías sumadas a las provenientes de los alimentos, cuando resultan en exceso con respecto a las necesidades, son convertidas y acumuladas por el organismo en forma de grasas.

10- Se pueden comer golosinas dietéticas libremente: En principio, se debe considerar que no todo lo dietético o light no engorda. Respecto de las golosinas se pueden diferenciar dos clases: las light, como alfajores, donde la industria redujo el aporte de grasas, pero conservan casi sin alterar el aporte de carbohidratos. Como consecuencia, se ofrece un producto con un menor porcentaje de aporte calórico. Por el otro lado, las golosinas sin azúcar en las que en su elaboración los azúcares simples fueron reemplazados por diferentes tipos de edulcorantes. La recomendación, entonces, será ser prudentes en el consumo de las golosinas y espaciar su frecuencia, digan o no dietéticas, de manera de formar buenos hábitos alimentarios.

/infobae.com
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...