26 dic 2008

YUCA A LA HUANCAINA



Para: 6 porciones

Ingredientes

• 1 Kg. yuca pelada, cocida y cortada en trozos

Salsa de ají amarillo:

• 2 cdas. aceite
• 4 vainas de ají amarillo molido y frito
• 3/4 tz. maní tostado y molido
• 2 Tzs. leche evaporada o natural aprox
.• Sal y pimienta a gusto
• 1 tz. quesillo desmenuzado

Para decorar:

• Hojas enteras de lechuga tierna
• Aceitunas negras
• 4 huevos cocidos duros cortados en rodajas
• Rodajas de tomate y cebolla
Preparar

Salsa de ají: Colocar en una olla el aceite y el ají amarillo molido, freír removiendo. Agregar el maní, leche (en cantidad para obtener una crema), sal y pimienta.

Hervir a fuego lento mezclando constantemente hasta que espese.

Retirar del fuego, dejar entibiar e incorporar el quesillo removiendo hasta obtener una pasta suave. Probar la sazón.

Acomodar en una fuente hojas de lechuga, encima trozos de yuca y verter la salsa de ají. Decorar con aceitunas, rodajas de huevo, tomate y cebolla.

23 dic 2008

MILOJAS



Preparación:30 minutos
Cocción: 25 minutos

Para: 6 personas


Ingredientes

Para la masa:

- 500 g de pasta hojaldrada
Para la crema pastelera:

- 1 huevo
- 1/4 l de leche
- 50 g de azúcar
- 35 g de harina
- 1 sobre de azúcar de vainilla
Para glasear:

- azúcar glas
- 1 trozo de chocolate

Preparación

Extender la pasta hojaldrada con la ayuda de un rodillo hasta lograr un espesor de unos 3 mm. Picarla con un tenedor para que no infle y meterla en el horno a termostato 6 (180°C).

Preparar la crema pastelera:

Poner la leche a hervir. Entretanto, mezclar el huevo, el azúcar, el azúcar de vainilla y la harina en un bol.

Cuando la leche esté hirviendo, verterla inmediatamente en el bol. Poner a cocer de nuevo durante unos minutos para que el líquido obtenga la consistencia de una crema.

Cuando la pasta esté cocida, e incluso seca, cortarla en tres partes iguales.

Untar la crema en una primera capa de pasta y hacer lo mismo con una segunda capa. Poner una encima de otra y cubrir con la tercera capa.

Esperar a que esté frío para extender el glaseado con la ayuda de una brocha. El glaseado se hace mezclando el azúcar glaseado con agua. Si queréis, podéis hacer un dibujo con el resto del glaseado mezclado con una onza de chocolate derretido.

¡Está listo!

TURRONES Y DULCES NAVIDEÑOS MÁS SANOS


Los términos "sin azúcar" o "sin azúcar añadido" que acompañan a turrones y dulces navideños no significan lo mismo, según la nueva normativa comunitaria

En los últimos años se ha desarrollado toda una producción y venta de productos "sin azúcar" asociados al concepto de cuidado de la salud y adelgazamiento o, por lo menos, a la posibilidad de no engordar. Y es que gran parte de los consumidores no quieren descuidar su dieta ni siquiera en Navidad. Esto ha propiciado que, en los últimos años, las novedades más destacadas en turrones y dulces navideños sean una extensa gama de productos más saludables.

* Autor: Por MAITE ZUDAIRE

Entre estos productos se encuentran los que son fruto de una esmerada selección de ingredientes (más almendra y almendra de calidad), los que emplean ingredientes de mayor calidad nutricional (aceite de oliva en lugar de manteca) y los dulces más saludables por menos energéticos (sin azúcar, principalmente). Así, y aunque este año las versiones de turrones blandos, de yema tostada, duros de almendra o de chocolate, entre otros, con menor contenido de azúcares o sin azúcares añadidos no son la novedad, sí lo es el mensaje que acompaña a estos productos, aunque tal vez el consumidor no haya percibido la diferencia.

La exigente normativa comunitaria referente a las declaraciones de propiedades saludables de los alimentos obliga a los fabricantes a ser muy cuidadosos con los mensajes que incluyen en sus productos, diferenciando claramente los términos "sin azúcar", "bajo en azúcares", "bajo en calorías" o "light".

¿Sin azúcar o sin azúcar añadido?

Los términos "sin azúcar" o "sin azúcar añadido" pueden significar lo mismo para el consumidor. Si embargo, no es así como queda reflejado su significado en la reciente normativa europea implementada en julio de 2007. Se trata del Reglamento 1924/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo de 20 de diciembre de 2006, que deja claros los términos a los que se han de sujetar los fabricantes respecto a los mensajes que incluyan en sus productos.

La norma obliga a incluir en la etiqueta si un turrón contiene azúcares de forma natural

De esta manera, sólo se podrá declarar que un turrón o cualquier dulce navideño es "sin azúcar" (u otras declaraciones que puedan dar lugar a la misma interpretación), si el producto no contiene más de 0,5 gramos de azúcar por 100 gramos de producto. Este término se diferencia de otro, el de "bajo contenido en azúcares".

Bajo esta última denominación se incluyen exclusivamente los productos que no contienen en su composición más de 5 gramos de azúcar (del total de hidratos de carbono) por 100 gramos en el caso de los sólidos o 2,5 gramos de azúcar por 100 ml en el caso de los líquidos. El hecho de tener conocimiento de estos datos le resulta útil al consumidor para saber realmente qué cantidad de azúcares y de calorías está comiendo.

Un vistazo general a distintas marcas de turrones concebidos como más saludables por su menor contenido en azúcares permite comprobar que muchos de ellos contienen entre 1,5 y 5 gramos de azúcares por 100 gramos (entre 7 y 30 veces menos azúcares -aunque no menos calorías- que las versiones originales), por lo que podrían entrar dentro de esta última denominación (bajo contenido en azúcares).

No obstante, es común encontrar turrones acompañados del mensaje "sin azúcares añadidos". En este caso, estos turrones deben garantizar que durante su elaboración no se han añadido ni monosacáridos (glucosa, jarabe de glucosa, fructosa, jarabe de fructosa) ni disacáridos como la sacarosa o azúcar común o la lactosa (los más comunes), ni tampoco ningún alimento comúnmente empleado por sus propiedades edulcorantes, como puede ser la miel.

Además, la norma también ordena que si los azúcares están naturalmente presentes en los alimentos, como puede suceder en un turrón con trozos de frutas, en el etiquetado deberá incluirse la indicación "contiene azúcares naturalmente presentes". La precisión en esta definición ha permitido que tras la declaración "sin azúcares añadidos" no quepa la posibilidad que se daba otros años de que un turrón "sin azúcar" no lleve azúcar añadido pero sí fructosa, sustancia cuyo consumo se ha de limitar en determinadas situaciones como la obesidad, la diabetes tipo II y la hipertrigliceridemia.

Tolerancia digestiva al maltitol

El maltitol y el jarabe de maltitol son los edulcorantes más empleados en los turrones y otros dulces navideños, en sustitución de la sacarosa (azúcar común) y de la miel, ingredientes básicos en la elaboración de estos productos. Se trata de un tipo de azúcares (azúcares-alcohol o polioles) que, por su particular composición química, no son totalmente absorbidos en el intestino. Las cantidades residuales llegan al colon, donde son digeridos por las bacterias, por lo que un consumo elevado puede acarrear gases y diarrea. Son diversos los estudios que han analizado la tolerancia y la absorción intestinal de los polioles más empleados.

El equipo del Servicio de Gastroenterología del Hospital Hôtel-Dieu, en París, estudió la tolerancia digestiva del maltitol y la sacarosa tras consumos ocasionales y regulares, mediante un ensayo doble-ciego aleatorizado transversal. Doce voluntarios sanos consumieron maltitol y sacarosa en distintos periodos. En un primer periodo, el consumo fue una vez a la semana (para analizar el consumo ocasional) y, en un segundo periodo, ingerían los edulcorantes cada día durante dos tandas de 9 días (para analizar el consumo regular). Se incrementó la dosis diaria de ambos edulcorantes hasta provocar diarrea grave con el fin de determinar el umbral máximo para estos edulcorantes.

En el periodo de consumo ocasional, los voluntarios consumieron de media 92 gramos de maltitol y 106 gramos de sacarosa, sin experimentar síntomas digestivos relevantes. En el segundo periodo, en el que se analizó el consumo regular, la tolerancia del consumo medio de edulcorantes fue de unos 93 gramos de maltitol y 113 gramos de sacarosa. Las conclusiones más relevantes del ensayo fueron que el intestino en general tolera sin sufrir grandes molestias digestivas cantidades elevadas de maltitol (también de azúcar), y que la diarrea aparece con más frecuencia tras el consumo elevado de maltitol.

No obstante, los investigadores también informan de que la cantidad de maltitol necesaria para provocar diarrea, según sus resultados, es mucho mayor de la consumida habitualmente en una dieta ordinaria. Lo que significa que el consumo ocasional o regular de maltitol no provoca molestias digestivas relevantes.

MALTITOL Y JARABE DE MALTITOL

En tecnología alimentaria, al maltitol (E 965 i) y al jarabe de maltitol (E 965 ii), como al resto de polioles, se les conoce con el nombre de "edulcorantes de volumen", ya que tienen el mismo volumen que la sacarosa con la ventaja de conferir un intenso sabor y muy pocas calorías. En este grupo se incluyen el isomalt, lactitol, manitol, maltitol, sorbitol y xilitol.

Desde el punto de vista químico, el maltitol es un tipo de azúcar-alcohol producido por hidrogenación a partir de hidrolizados de almidón que tienen un alto contenido de maltosa (un disacárido natural). El jarabe de maltitol consiste en una mezcla principalmente de maltitol con sorbitol y oligo y polisacáridos hidrogenados. El maíz suele ser el cereal más empleado para la obtención de estos edulcorantes. Tras la ingestión oral, el maltitol es hidrolizado lentamente por las enzimas del intestino delgado en sus constituyentes elementales, la glucosa y el sorbitol.

El metabolismo de maltitol es similar al del sorbitol. La glucosa se absorbe fácilmente y es empleada por las células para la obtención de energía, pero parte del sorbitol no se absorbe, y es lo que puede ocasionar eventualmente flatulencia y diarrea.

22 dic 2008

CUARTA SEMANA DE ADVIENTO


...Y darás a luz un Hijo.

LA FAMILIA

La familia es una realidad cardinal en la vida y a la vez una paradoja. Junto a la familia nos encontramos hoy su impugnación y «contestación».

Cristo asume y acepta la realidad familiar, comulga con ella, pero a la vez la pone en cuestión muy radicalmente. En los medios católicos tradicionales, y en otros medios, ha habido como una absolutización de la familia, una especie de idealización. La familia lo era todo, y en aras de la familia había que sacrificarlo todo. Jesús da un rotundo «no» a esta concepción. La desmitificación que hace Jesús de un exagerado aprecio de la familia se extiende a todos los aspectos de la cuestión, a la vocación social, la vocación política, la vocación personal... que nunca pueden ser absorbidas por el grupo familiar cerrado.

La evolución actual nos hace comprender mejor esta puesta en cuestión del absolutismo familiar. Los jóvenes reciben fuera de la familia tanto como dentro de ella. Reciben de fuera cada vez más las ideas, la cultura, la enseñanza, la amistad, incluso el dinero, el alimento y el techo, pues muchos trabajan, ganan y viven fuera gran parte del tiempo. El grupo familiar queda en cierto modo homologado con los otros grupos humanos.

En medio de estos días de reuniones familiares, la liturgia de la Iglesia nos presenta hoy la festividad de la Sagrada Familia y, por extensión, celebramos también el Día de la Familia.

Se habla de la familia como célula de la sociedad, lugar en que el hombre se hace persona, se humaniza, da y recibe, aprende a amar.

Así entendida, la familia es fundamental para el desarrollo personal, pero, y no lo olvidemos, también determina, como célula que es, la forma y fondo de nuestra sociedad.

María y José presentaron al niño en el templo; es un gesto que se hacía con todos los primogénitos, significando que el niño no les pertenecía, sino que, en última instancia, pertenecía a Dios. Tras este gesto se deja ver que el suyo no es un amor posesivo ni limitado y, tanto es así, que Jesús, el Hijo, nos propone un paso más: todos los hombres somos hermanos, pertenecemos a una misma familia.

ORACIÓN

María, un día dijiste sí,
y toda la humanidad entró en la Luz.
Te turbas, te preguntas y preguntas,
pero tu corazón confía totalmente en la Promesa.
Dios habita en ti y te colma de gracia.
Tu corazón sabe que nada es imposible para Dios.
Tu «SÍ» es dicha, y tu gozo se comparte.
Maravillada, corres a visitar a tu prima Isabel,
que también espera un hijo.
¡Qué grande es el Señor!
¡Que nuestros corazones se abran contigo a la Luz
y salten y exulten de alegría!

PONCHE DE NAVIDAD


Ingredientes


* 1 lata de leche evaporada (12 onzas)
* 12 onzas de leche fresca
* 6 yemas de huevo
* 1 taza de azúcar
* 1 taza de ron oro (la mejor calidad que encuentres), aquí usamos Bacardí.
* 1 pizca de sal
* 1 cdta. de vainilla

Procedimiento

El procedimiento debe ser seguido al pie da la letra para que quede bién!

Se debe utilizar una cacerola u olla de acero inoxidable.

Separar las yemas de la clara con cuidado para que no se mezclen, batir las yemas muy bien con una cuchara, mezclarlas con leche fresca y colar. Hecharlas a la olla que previamente debe ser mojada con agua y escurrida pero no secada para que esté húmeda y no se pegue la mezcla.

Unir la sal a la leche fresca y cocinar a fuego mediano moviendo constantemente, por unos minutos sin hervir, agregar el azúcar poco a poco y seguir moviendo por cinco minutos, añadir la leche evaporada y seguir moviendo por cinco minutos más.

Dejar enfriar en la olla moviendo de vez en cuando, cuando esté a temperatura ambiente añadir la vainilla y el ron y envasar en botella de cristal con tapa de rosca, poner en nevera.

Puede durar cerca de un mes en la nevera.

Se puede servir como aperitivo o como cordial.

Pero prepárate pues tendrás que hacer muchas veces la receta si la das a probar a tus amistades.

Puedes hacer un bonito regalo si la envasas en botellas decoradas alusivas a la navidad y hasta ganarte un dinerito.

Si quieres probar una bebida muy rica mezcla el ponche con Coca-Cola.

Información para servir

Comensales: 10

Panamá

PAN DE NAVIDAD “PIRAGAS”

de Origen Lituano

Ingredientes

Para: dos panes

- 1 kg de harina
- 50 g de levadura
- 1 cucharada de sal
- 60 g de amapola molida
- 170 g de azúcar
- 100 g de manteca blanda
- 150 g de crema de leche
- 1 huevo
- 1 yema, y
- leche tibia, cantidad necesaria (aprox. 1/2 litro).

Procedimiento


Tamizar la harina y disponerla sobre la mesa en forma de corona.

Espolvorear con la sal y la amapola molida.

Verter en el centro la levadura disuelta con dos cucharadas de leche tibia.

Ligar la manteca blanda con el azúcar, el huevo y la yema con la crema, pero sin batir demasiado.

Unir todos los ingredientes formando una masa blanda, agregando de a poco leche tibia hasta lograr el punto deseado.

Dejar levar hasta duplicar el volumen y volver a amasar para desgasificarlo.

Entonces volver a amasar dándole forma de budín o colocarlo en un molde de pan enmantecado y enharinado.

Pincelar con yema y agua y espolvorear con semillas de amapola. Hornear a 200°C casi 40 minutos.

Nota: este pan es ideal para servirlo en las fiestas con salmón ahumado, pepinitos agridulces y un buen queso con hierbas. Otra opción es acompañarlo con dulce de cerezas casero.

19 dic 2008

ORACIÓN POR LOS NIÑOS



Señor que amas tanto alos niños,
que haciéndote uno de ellos compartiste nuestra vida humana
en la humildad de un hoga
r pobre y agradecido;

Señor que por medio de ese Hijo
enseñaste a los adultos q
ue para entrar al Reino
debían cocnocerte de tal manera
que alcanzaran de nuevo la inocencia;

Señor, te solicitamos que bendigas
a estos amig
uitos tuyos,
que los protejas del escándalo de los mayores
y de todas las miserias del mundo.

Bendice tambien a sus familias
y conserva la unidad y el amor de sus padres
para que todos un día podamos
gozar del Mor de la Familia eterna.


Te lo pedimos por tu hijo, el amigo de los niños,

Jesucristo nuestro Señor. Amén

CONSUMO ECOLÓGICO EN NAVIDAD

No sólo contribuye a preservar el medio ambiente, sino al ahorro económico

Las fiestas navideñas no tienen por qué ser necesariamente sinónimo de despilfarro. Asumir una serie de pautas de consumo ecológicas no sólo permitirá reducir nuestro impacto en el medio ambiente, sino que además se traducirá en un importante ahorro para nuestro bolsillo.

* Autor: Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA

Compras Ecológicas

Un primer paso en el consumo ecológico y económico navideño consiste en rechazar, siempre que se pueda, las bolsas de plástico de usar y tirar, y en todo caso, aprovecharlas al máximo, reutilizándolas, o trayendo de casa bolsas de tela o carritos de compra. Y en los desplazamientos, utilizar el transporte público o compartir el vehículo pueden ayudar a mitigar la contaminación causada por el uso del vehículo privado.

En el apartado de alimentación, es preferible acudir a productos frescos y de temporada y a poder ser producidos de forma local. En el caso de los productos perecederos, se pueden conservar en el congelador para que aguanten más tiempo. De esta manera, no sólo se reduce la cantidad de dinero gastada, sino también la generación de residuos y su correspondiente impacto ambiental.

Por su parte, los regalos ecológicos permiten no sólo ser respetuosos con el medio ambiente, sino también originales. Un viaje de ecoturismo por ejemplo, puede servir como regalo sorprendente que permitirá a sus destinatarios gozar de unas navidades diferentes. En cuanto a los juguetes, además de priorizar los que tengan carácter educativo y valores de respeto y cuidado del medio ambiente, conviene fijarse en los que estén fabricados con materiales reciclados y reciclables. Y si resulta misión imposible no regalar un juguete a pilas, se puede recurrir a las recargables que no contengan plomo.

Símbolos navideños

Árbol de Navidad natural o artificial: esa es la cuestión. Ambos tienen sus ventajas y sus inconvenientes medioambientales, pero en cualquier caso, una utilización responsable ayudará a reducir su impacto. En el caso de los naturales, conseguirlo con raíces y suficiente cepellón (tierra adherida), regarlo y alejarlo de la calefacción puede mantenerlo con vida hasta que lo depositemos en un punto de recogida tras el periodo festivo. Por su parte, un árbol artificial de buena calidad y elaborado con materiales respetuosos con el ambiente puede durarnos muchos años.

En cuanto a los adornos navideños, una opción es elaborarlos en casa a partir de materiales reciclados. Los pequeños de la casa pueden así de paso disfrutar de esta distracción que sirve además de estímulo para proteger el medio ambiente.

Por su parte, las luces navideñas pueden dosificarse mediante temporizadores y lámparas de bajo consumo. Asimismo, en el momento de enviar tarjetas de felicitación, los más tradicionales pueden decantarse por ejemplares elaborados con materiales reciclados y de carácter solidario, mientras que los usuarios de Internet pueden utilizar el correo electrónico o las felicitaciones virtuales que pueden conseguirse en la red.

Las tres erres, también en Navidad

En Navidades, cada día se generan dos kilos de basura, de los que la mitad son envoltorios y embalajes

Las fechas navideñas son uno de los momentos del año más intensos en la generación de residuos: cada día se generan dos kilos de basura, de los que la mitad son envoltorios y embalajes, según Ecologistas en Acción. Por ello, la política ecológica de las tres erres (Reducir, Reutilizar, Reciclar) tiene que estar todavía más presente entre los consumidores.

En este sentido, comprar sólo lo estrictamente necesario, prescindiendo de los envoltorios innecesarios y los envasados en bandejas de plástico o poliestireno; así como de los productos de "usar y tirar", como manteles de papel y vasos plásticos son algunas de las primeras medidas en la reducción de nuestro impacto medioambiental. Posteriormente, una vez que tengamos un producto, se debe procurar alargar al máximo su vida útil y reaprovecharlo para evitar que acabe en la basura. Y cuando llegue ese momento, tratar de separar los residuos de forma correcta para que su reciclado sea lo más eficiente posible, como explica la Escuela de Reciclaje de CONSUMER EROSKI.
Ahorrar en energía

El gasto energético es otro de los conceptos que también se dispara en Navidades: los expertos calculan que el consumo de electricidad se incrementa hasta en un 20%, principalmente por un mayor uso de la calefacción y la luz. Para reducir este gasto, y su correspondiente impacto medioambiental, se pueden asumir diversos consejos.

Por ejemplo, se pueden utilizar bombillas de bajo consumo, sistemas basados en energías renovables o aparatos que consuman poca electricidad, o que incluso no la necesiten. Por ejemplo, un buen regalo para ahorrar energía a partir de estas navidades puede ser un electrodoméstico eficiente de clase A o superior (A++). El gasto en calefacción también se puede reducir si se enciende estrictamente lo necesario, tanto en temperatura como en tiempo.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...