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1 feb 2013

Las 10 dietas más radicales para perder peso en 2013

Comienza a cuidarte ya

Año nuevo, vida nueva. Este año estamos decididas a perder de una vez esos kilos de más que tanto nos traen de cabeza, y sabemos que no estamos solas: un estudio ha desvelado que el 72% de las mujeres empiezan el año descontentas con su peso.

Fuera hay infinidad de dietas que prometen hacernos perder kilos sin esfuerzo y en muy poco tiempo, pero hay que tener mucho cuidado con ellas, ya que pueden conllevar un riesgo para nuestra salud. Y cuando hablamos de dietas, estamos hablando de algo serio: nuestro bienestar.

    Afortunadamente 2013 trae consigo multitud de dietas para ayudarnos a perder peso, con las que conseguiremos eliminar esas calorías de más que hemos ingerido estas Navidades y a mantener nuestro cuerpo saludable.

Sabemos que, probablemente, no tengas tiempo para dedicarte a buscar todas las dietas existentes que te ayuden a perder peso, por eso, desde enfemenino.com te dejamos con las 10 mejores dietas para perder peso que hemos encontrado. Es importante que tomes conciencia de que las dietas deben hacerse bajo supervisión médica y combinadas con algo de ejercicio. Elige la dieta que más se adecúe a tu estilo de vida y la que, siendo realista, podrás llevar a cabo ¡Feliz dieta!

Esta dieta de las 8 horas nos ha sorprendido gratamente, porque es bastante sencilla, efectiva y puedes comer todo lo que quieras.

    La idea es que, durante tres días, sólo comas dentro de un periodo de 8 horas. De esta forma, el cuerpo está en ayunas durante 16 horas.

Esto es: si desayunas a las 10.00 de la mañana, a las 18.00 tomarás tu última comida. Durante esas ocho horas, podrás hacer desayuno comida y cena, o ir picando cuando tengas hambre. Lo importante es que no comas nada desde las 18.00 horas hasta las 10.00 de la mañana del día siguiente.

    Puedes comer todo lo que desees, aunque te desaconsejamos los carbohidratos refinados como el azúcar, el pan o la pasta.

Pero si estás desesperada por tomarlos, puedes hacerlo mientras los combines con un alimento energético, por ejemplo un quemagrasas (lácteos, pollo, lentejas, etc) o con alimentos saludables (vegetales, cereales integrales o avena).

David Zinczenko, redactor jefe de la revista Men's Health y escritor del libro "La dieta de las 8 horas: observa cómo los kilos desaparecen sin ver lo que comes", sugiere también acompañar esta dieta con 8 minutos de ejercicio por la mañana, por ejemplo, con una caminata a paso ligero o una carrera

Dieta de Montignac

Esta dieta, concebida por el francés Michel Montignac en 1944, está indicada para personas que no llevan bien la restricción de las cantidades de alimentos. Está basado en un concepto muy sencillo: comer de todo, siempre y cuando lo combinemos adecuadamente.

    La premisa de esta dieta es sencilla: no mezclar hidratos de carbono y féculas (pan patatas, pasta, arroz, maíz, cereales, harinas y legumbres) con proteínas (carnes, pescados y mariscos, huevos, leche, yogures y quesos) ni grasas en una misma comida.

Aunque hay ciertos alimentos que están prohibidos, la variedad es su mayor virtud. La dieta de Montignac es perfecta para esas personas que no quieren pasarse la vida contando calorías. Permite perder entre 1 y 2 kilos por semana y se puede comer todo tipo de alimentos sin límite de cantidad, por lo que la sensación de saciedad que te aporta hará más llevadera la dieta. Si se combina con ejercicio, los resultados se acelerarán. Descubre más sobre la dieta de Montignac.

La dieta Dukan


La dieta del famosísimo doctor Dukan es una de las más populares del mundo. Más de 15 millones de personas ya han probado su método para perder peso y no volver a recuperarlo.

Aunque se le ha acusado prácticamente de todo, esta dieta baja en hidratos de carbono ha demostrado a muchas personas su eficacia. Basada en 4 sencillas fases en las que se pueden comer ciertos alimentos sin límite de cantidad, la dieta Dukan sigue siendo hoy en día uno de los métodos con mejores resultados en lo que a pérdida de peso se refiere. El propio doctor nos contó en persona en qué consiste su método. Lo que nos dice es que ya no tendremos que contar calorías. Con unas sencillas pautas, obtendremos el resultado deseado.

Por otro lado, hablamos con Dukan acerca de todas esas críticas que se han hecho a su dieta. ¿Qué hay de cierto en ello? "Jamás he conocido a nadie que haya tenido problemas de hígado o de riñones por seguir mi dieta", nos contó el nutricionista en una charla que tuvimos con él hace poco. Si quieres saber más sobre lo que nos dijo, no te pierdas nuestra entrevista

La dieta de la Zona


Esta dieta, ideada por Barry Sears, está indicada para personas que necesiten controlar los niveles de glucosa e insulina, previniendo enfermedades metabólicas como la diabetes o el sobrepeso.

Cada comida de la dieta de la Zona debe aportar un 40% de hidratos de carbono, un 30% de grasas y otro 30% de proteínas.

La cantidad de proteínas a ingerir debe entrar en la palma de la mano. Las grasas deben ser polisaturadas, por ejemplo, las del aceite de oliva. Los carbohidratos deben estar representados por verduras y frutas.

Se recomienda realizar 5 comidas diarias en intervalos de no más de 4 horas, para evitar que aumente la insulina en la sangre. Si quieres conocer más detalles sobre esta dieta, lee nuestro especial de la dieta de la Zona.

La dieta del tipo de sangre

La dieta del tipo de sangre fue descubierta por el médico estadounidense Peter D'Adamo, un renombrado especialista en medicina natural, que durante más de treinta años anduvo investigando acerca del impacto de los alimentos en el organismo dependiendo del grupo sanguíneo de cada individuo.

Tipo 0: Deben consumir carnes magras, aves, pescados y mariscos, acompañados siempre de verduras. Deben evitar la carne de cerdo y los embutidos, y limitar el consumo de lácteos, huevos y cereales. Lograrán perder peso con pescados y mariscos, vísceras, espinacas, brócoli y con ejercicio intenso o deportes de gran esfuerzo físico.

Tipo A: Una dieta vegetariana es perfecta para este grupo. Deben evitar la harina de trigo, los lácteos y las carnes. Adelgazarán con la piña, las verduras, el aceite de oliva y la soja. Las actividades físicas más adecuadas para el tipo A son las moderadas o relajantes como el yoga, el tai-chi, la natación o caminar.

Tipo B: La dieta más equilibrada para este grupo debe incluir variedad de alimentos, como carnes magras, pescados, lácteos, frutas y verduras de hoja verde. Tienen poca tolerancia al pollo, al cerdo, a los embutidos, a los mariscos, a las semillas, a los frutos secos y a los cereales. La actividad física debe ser moderada y equilibrada.

Tipo AB: La mayoría de los alimentos indicados y contraindicados para los grupos A y B son aplicables a éste. Es beneficioso para ellos el aceite de oliva y las frutas cítricas. Deben evitar los crustáceos, las carnes rojas, el maíz, el trigo, las alubias y las semillas. Adelgazarán con verduras, pescados, lácteos y piña. Una actividad física relajante es la adecuada para este tipo sanguíneo.

La dieta Dash


La dieta Dash en un principio no fue concebida para bajar kilos, pero poco a poco, se ha convertido en una de las mejores dietas para ganar salud y perder peso.

Su nombre viene dado por sus siglas en inglés Dietary Approaches to Stop Hypertension (Enfoque Dietético para Detener la Hipertensión), y es que esta dieta no sólo te ayudará a perder peso, sino que con ella reducirás la hipertensión.

La gran ventaja de esta dieta es que no requiere alimentos especiales o de gran dificultad para conseguir, ni tampoco recetas complicadas. Tan sólo tendrás que centrarte en el número de porciones diarias de diversos grupos de alimentos que contienen nutrientes que impactan positivamente en la presión sanguínea.

Si quieres conocer más sobre este saludable método, puedes consultar su web

La dieta de Weight Watchers

Esta dieta fue creada por la empresa Weight Watchers Internacional, y es una de las dietas más difundidas y famosas de Estados Unidos. Su objetivo principal es adelgazar de forma integral, lenta, pero segura.

Se debe perder a la semana alrededor de medio kilo o el 10% del peso actual. La dieta Weight Watchers tiene en cuenta, además de los alimentos, la actividad física y la contención psicológica.

Este método se basa en un sistema de puntos que pueden consumirse diariamente, teniendo en cuenta el peso, la talla, la edad, el sexo y la actividad física de la persona. A cada alimento y bebida se le asigna una puntuación, y diariamente se puede consumir un puntaje determinado, sin excederse.

La dieta es rica en verduras y frutas, dejando a un lado las grasas. Se recomienda incluir en el menú diario, al menos, tres porciones de fruta y dos de verdura, dos litros de agua y actividad física cada día. Si quieres saber más sobre esta dieta, puedes leer nuestro artículo.

La dieta de la alcachofa


Esta dieta se basa en el efecto diurético y saciante que posee la alcachofa, además de su gran capacidad para eliminar toxinas y grasa. Está indicado para perder de 3 a 4 kilos por semana y se recomienda seguirla durante un mes, para descansar una semana y después volver con ella durante los siguientes 30 días.

Una vez hayas conseguido tu peso ideal, hacerla durante una semana cada dos meses te ayudará a mantenerlo.

    Además, esta planta no sólo te ayudará a controlar tu peso, sino que también se le atribuyen efectos depurativos hepáticos y renales, además de activar las funciones del hígado, actuar contra la celulitis y favorecer el embellecimiento de la piel.

Los resultados serán más evidentes y rápidos si haces un poco de ejercicio aeróbico, como caminar 60 minutos, hacer bicicleta o nadar.

La dieta de la Luna

Esta dieta está indicada para esas personas que necesitan perder tres kilos de forma sencilla y rápida. Se ha popularizado mucho y está basada en la creencia de la fuerza de atracción que ejerce la Luna sobre los líquidos, especialmente en sus cambios de fase. Se dice que uno de los factores que más influye en la pérdida de peso es la capacidad de nuestro organismo de absorber agua, por lo que estaría directamente relacionado.

La dieta de la Luna consiste en la práctica de ayuno total durante uno o tres días completos, que coincidan exactamente con el cambio de fase lunar. Durante este período, no debe ingerirse ningún alimento, a excepción de líquidos sin azúcar.

Podrás consumir agua mineral, tés, café, mate, leche desnatada y zumos de frutas sin azúcar. Están prohibidos los caldos en cubitos.

La dieta detox

Para después de las fiestas, nada mejor que una dieta depurativa para eliminar todas las toxinas de nuestro organismo. Esta dieta detox te llevará tan sólo una semana y al finalizar te sentirás totalmente nueva:

Día 1 y 2: Este método comienza por una limpieza completa donde sólo se ingerirán líquidos y zumos: batidos de frutas cítricas, infusiones, zumos y sopas vegetales caseras con zanahoria, calabaza, puerro, apio y calabacín. Durante el segundo día se puede añadir alguna cucharada de aceite. Es importante que se filtre todo para que sólo se ingiera líquido.

Día 3: Se mantiene la dieta de los primeros días, alternando vegetales y añadiendo un poco de queso magro y yogur. Las sopas pueden no estar totalmente filtradas, incluyendo trozos de vegetales.

Día 4 y 5:
Se empieza a incoporporar a la dieta poco a poco fruta seca, pescado o pollo cocido al vapor. Un poco de legumbres será bueno también, pero se debe seguir manteniendo una alimentación baja en calorías, con batidos, sopas e infusiones.

Día 6 y 7
: Manteniendo la dieta detox, se puede añadir una patata pequeña al caldo, un poco de cereales al desayuno o un yogur por la tarde. Una vez acabada la semana, además de estar desintoxicada, seguramente habrás perdido más de tres kilos.

/enfemenino

15 may 2012

Cómo bajar medio kilo de grasa por semana

Secretos para que el ejercicio te permita quemar 3500 calorías por semana, y así bajar alrededor de medio kilo de grasa semanal  

Hay 3,500 calorías en una libra de grasa. Por lo tanto, si reduce o trabaja para perder sólo 3.500 calorías, perderá toda una libra de grasa. Si bien es posible reducir su consumo de calorías y aumentar su régimen de ejercicio para perder peso rápidamente.

Es importante señalar que los médicos recomiendan que se pierdan no más de 2 libras de peso por semana para asegurarse de que su cuerpo se ajusta bien a la pérdida de peso.

Éstos son algunos consejos para ayudarle a quemar con seguridad 3500 calorias con su rutina habitual:

17 abr 2012

Análisis de dietas milagro (XXI): Dieta de la avena

En ésta época del año florecen las dietas milagros que nos atraen con sus sorprendentes ofertas para bajar de peso rápido y llegar en forma al verano. Por eso, para que no dejemos que nada ni nadie perjudique nuestra salud mediante un engaño, realizamos otro análisis de dietas milagro, colocando bajo la lupa a la dieta de la avena.


¿En qué consiste la dieta de la avena?

Tomando un alimento sano como es la avena, al dieta propone basar durante 5 días la alimentación en una preparación a base de avena en la cual 3 cucharadas de este cereal se hidrata en una taza de agua o leche desnatada. Además, se incluyen en la dieta frutas frescas, verduras, yogur desnatado, queso fresco o requesón desnatado pero no se permite el consumo de pastas, azúcares, alcohol, ni carnes.

La dieta dura 5 días y se debe descansar un mínimo de dos días si se quiere continuar 5 días más. Es una dieta de muy bajo valor calórico que promete una reducción de cerca de 1 kilo por día.

Ofrece grasas saludables porque permite la ingesta de aceite de oliva y nueces, pero es muy pobre en hierro, en proteínas cárnicas y excepto la avena, no permite la ingesta de cereales.

Errores de la dieta de la avena

La dieta de la avena es muy restrictiva, muy pobre en calorías y al no presentar casi hidratos de carbono complejos, permite una brusca reducción de peso que claramente tiene mayor riesgo de producir efecto rebote. posterior.

Asimismo, es muy pobre en hierro y aconseja infusiones como café o té que poseen taninos que junto a la fibra de la avena, frutas y verduras puede ser perjudicial para personas en riesgo o con anemia ferropénica.

Por otro lado, es una dieta temporal, poco sostenible en el tiempo y que sólo puede desencadenar más ansiedad y deseos de comer los alimentos prohibidos de la misma, porque son numerosos y muy habituales, por ejemplo: se prohibe el pan, carnes, pescados, pastas, arroz, alimentos sanos pero que se encuentran ausentes en esta dieta.

/vitonica

11 feb 2012

¿Tu personalidad engorda?


Estudios recientes demuestran que ciertos temperamentos hacen a las personas más propensas a ganar kilos.

Si eres  de las que han intentado todo tipo de dietas con toda clase de nombres, la South Beach, la Gayelord-Houser y la Hollywood, entre otras; si ya te cansaste de que le digan que lo ideal es evitar las harinas a toda costa, o que tomar orina de mujer embarazada en ayunas es un método infalible cuando se trata de perder peso; si el gimnasio y los aparatos para ejercitarse que venden por televisión no han dado los resultados esperados, quizás hay un factor que no has tenido en cuenta.

La ecuación parece sencilla: comer poco y hacer ejercicio es igual a menos kilos. Sin embargo, en la práctica eso no siempre sucede. Recientes estudios han demostrado que en esta fórmula es clave tener en cuenta el tipo de personalidad, pues de alguna manera hay formas de ser que engordan. La explicación sería que cada temperamento va de la mano con determinados hábitos y algunos de estos llevan a la obesidad. Según una investigación publicada en el Journal of Personality and Social Psychology se sabe que el peso puede contribuir al desarrollo de la personalidad, de manera que, por ejemplo, los obesos pueden desarrollar problemas de depresión, y sus kilos de más les recuerdan su falta de autocontrol. Pero también llama la atención la relación a la inversa: que “el peso pueda reflejar nuestro comportamiento, la forma de ser y estilo de vida”. De acuerdo con el estudio, los más afectados por el sobrepeso son los impulsivos y poco conscientes, a los que les queda difícil ser disciplinados.

También se encontró una relación peso-carácter en quienes tienen rasgos asociados con la personalidad neurótica: inestabilidad emocional, inseguridad, ansiedad, estado continuo de preocupación y tensión, con tendencia a la culpabilidad y a los pensamientos negativos.

Al analizar los resultados en cerca de dos mil pacientes norteamericanos que hicieron parte del trabajo, los especialistas elaboraron una especie de perfil según el cual, en contraste con los que tenían peso normal, los más gorditos eran “más impulsivos, cálidos y abiertos a los demás. También resultaron ser buscadores de emociones, tendían a ser más conservadores, desorganizados y manipulables, además de ser menos abiertos a la estética e ideas. Los participantes obesos parecían ser los más felices, preocupados por el bienestar de los otros, menos activos y menos disciplinados”. Entonces, el ejercicio y una dieta saludable no resultan opciones realistas para una persona a la que se le dificulta restringirse, pues son métodos que exigen tener control personal.

Según Angelina R. Sutin, directora de la investigación, los neuróticos tienden a fumar y a beber y son poco activos. Algo similar ocurre con los más arriesgados: se dejan tentar fácilmente, prefieren los ambientes estimulantes y en ese sentido el alcohol y la comida pueden ser elementos que los estimulan. Y en la lista también aparecen los competitivos, de personalidad cínica y agresivos.

“Las mismas partes del cerebro que controlan las emociones y la respuesta al estrés también manejan el apetito”, explicó Melinda Beck en un artículo titulado ‘Is your Personality Making You Put on Pounds’, en The Wall Street Journal. ?El texto presenta el Top 5 de los tipos de personas más propensas a engordar:

1. Personalidad tipo lechuza: son los que sufren de insomnio. Sus niveles de leptina, la hormona que indica que uno está pleno y satisfecho, bajan, y a su vez aumenta la grelina, hormona que sirve de combustible para el apetito, especialmente de carbohidratos. Una explicación más simple es que comen chucherías durante la noche. Por eso, según Beck, la solución para ellos es “cerrar la cocina después de las 9 p.m.”.

2. Personalidad adicta al estrés: son los que viven en una eterna competencia y en una carrera contra el tiempo. Su fuerza para realizar todo tipo de trabajos viene de la adrenalina y el cortisol, hormonas que sirven para proveer energía en casos de emergencia, pero que cuando no descansan pueden causar problemas de salud como la obesidad. La terapia para los estresados no es otra que buscar actividades relajantes, y el exceso de cortisol se libera con ejercicio.

3. Personalidad multitasker sin sentido: son los que hacen mil cosas al mismo tiempo y eso incluye comer mientras trabajan o ven televisión. Por eso, no son conscientes de cuánto comen. La receta para estos casos es comer despacio y poner toda la atención en esta actividad.

4. Personalidad complaciente: son los que buscan satisfacer las necesidades de los otros antes que las suyas y por eso suelen quedar agotados. Encuentran su consuelo en la comida, están buscando llenar un vacío emocional.

5. Personalidad perfeccionista: aunque suene contradictorio, quienes buscan la perfección llegan a necesitar de la comida como una forma de liberar la presión. Desean tener control sobre todo, pero dentro de ellos puede habitar el descontrol. Por eso, la bulimia puede afectar a individuos con estas características.

Como no hay nada más difícil de cambiar que la forma de ser, de acuerdo con los estudios, en muchos de estos casos los manuales que dicen cómo perder peso en 10 días no sirven y es necesaria la ayuda sicológica. “Los seres humanos somos cuerpo, psique y espíritu, y lo que pasa en uno de estos campos afecta a los otros. Cada adicción es muy simbólica. En el caso de la comida, puede representar el afecto (ingerir como sinónimo de recibir), así como el hecho de que la mamá alimenta a su bebé. En la comida se proyectan muchas ansiedades, por ejemplo, la falta de autoestima”, explica la sicóloga y terapeuta Inés De la Ossa. Añade que por eso “todos los problemas alimenticios deben tratarse con un enfoque multidisciplinario: pueden ayudar un doctor, un nutricionista, y desde la sicología se pueden detectar problemas de fondo”.

/revistafucsia

24 ene 2012

La dieta del frío: disfruta de las calorías sin kilos de más

El clima hace de las suyas cuando las tormentas, las bajas temperaturas y las heladas sorpresivas llegan de la nada. No solo puedes mantenerte “calientita” con un buen abrigo y un par de guantes: tu organismo también necesita calorías de más para soportar el intenso frío que recibe el cuerpo. Come para afrontarlo y sin subir de peso.

Si el frío trata de combatirte, es crucial que tengamos una herramienta a la mano para evitar no solo bajonazos de defensas sino la protección de nuestro flujo energético: debes mantener un equilibrio calórico. Y aunque por tu cabeza ya empiece a rondar la idea de que vamos a ponerte a recolectar grasa en tus caderas tal y como hacen los osos en pleno invierno, estás en el camino incorrecto: puedes mantener las reservas de calorías sin que la balanza marque kilos de sobra. Recuerda que  las calorías no siempre asocian el sobrepeso o la flacidez, son cruciales para siquiera movernos.

Aliméntate y prográmate

Para tener el cuerpo a punto en las olas invernales o intensos picos de heladas en las noches, elige alimentos con fibra, que te mantengan hidratada y que no se caractericen por un alto grado de índice glucémico (altos niveles de azúcar en la sangre), que puede ser el inicio de enfermedades peligrosas.  ¿Qué necesitas?

1.El desayuno siempre debe incluir lácteos, no importa si son descremados. La leche brinda calorías naturales y nutrientes claves para el proceso metabólico, que te ayuda tanto para salvaguardar las reservas de energía como para mantener tu peso.

2.Al momento de hacer la lista de los alimentos recomendados,
es indispensable incluir todos los que son protéicos , como las hortalizas, las carnes magras, carnes rojas sin exceso de grasa, quesos, etc. Entre más azote el frío a tu cuerpo, más pedirá productos como pan, galletas, dulces, café y productos de repostería, con alto contenido de azúcar, así que cuidado con el exceso de harinas, prefiere lo que te recomendamos.

3. Las verduras y frutas no solo limpian los desechos metabólicos: regulan el intestino y gozan del privilegio de tener el paquete completo: vitaminas, antioxidantes, agua y minerales básicos.

4. Consume mucho líquido. Con un gran porcentaje de agua en nuestro cuerpo, el organismo cumple con sus funciones a cabalidad para poder equilibrar todos los procesos, además de regular la temperatura corporal . También elimina residuos tóxicos cuando ingerimos alimentos ricos en grasas y proteínas.

5. El doctor Máximo Ravvena,
especialista en temas alimentarios, recomienda tomar un caldo o sopa antes de cada comida grande, como el almuerzo o la cena. Estos producen saciedad por ser líquidos calientes, además de tener proteínas benéficas.

6. Dile sí a la fibra cada vez que te agarre un antojo. En este grupo encuentras los cereales integrales, las barras de granola, emulsiones de verduras, granos enteros, legumbres y mariscos.

7. Un chocolate amargo no hace daño, y lo decimos en serio. Una barra de este dulce promueve  un buen funcionamiento del corazón y te mantiene despierta. Tampoco está mal un buen café con galletas integrales para unas onces bajo cero, pero sin que abuses de esta sustancia, ya que puede causarte otras fallas orgánicas y deterioramiento de la piel, como celulitis y mala circulación.

8. Prepara recetas nutritivas y deliciosas con calorías fáciles de quemar, además de ingredientes que ayuden a que tu metabolismo funcione más veloz: peras con dulce de canela, torta de espinacas con huevo y queso, una ensalada de frutas silvestres con chorritos de leche condensada, o postres endulzados con stevia, cuyo componente reduce los niveles de colesterol en la sangre.

Otros trucos anti-escalofríos

• Realízate un masaje con piedras calientes
• Prepara mascarillas para la piel con té verde y yogurt
• Exfolia tu cuerpo con un peeling cítrico (frutas que contengan vitamina C)

/revistafucsia

15 nov 2011

Dieta para bajar 8 kilos en 13 días

Una dieta para adelgazar rápidamente, especial para personas con mucho sobrepeso 

Esta dieta de 1000 calorías debe seguirse durante trece días, por lo que se repetirá hasta el sábado, aunque pueden introducirse ligeras variaciones en la segunda semana, mas sin apartarse del espíritu y las cantidades señaladas para esta dieta.

El segundo domingo, para la cena puede ya comerse un menú más sabroso y reconfortante.

LUNES

Desayuno: café negro sin azúcar.
Almuerzo: 2 huevos duros.
1 tomate crudo.
Bistec a la plancha (200 g).
Cena: ensalada verde aderezada con zumo de limón (200 g).

MARTES

Desayuno: café negro y 1 biscote.
Almuerzo: bistec grande a la plancha (200 g).
Ensalada verde aderezada con unas gotas de aceite y zumo de limón.
Cena: potaje de verduras.

MIERCOLES
Desayuno: café negro y 1 biscote.
Almuerzo: bistec grande a la plancha (250 g).
apio y tomate (200 g).
Una naranja.
Cena: 2 huevos duros. 100 g de jamón.
ensalada verde aderezada con limón (200 g).

JUEVES

Desayuno: café negro y 1 biscote.
Almuerzo: 1 huevo duro.
200 g de zanahorias hervidas.
140 g de queso Emmental.
Cena: ensalada de frutas (300 g). 1 yogur natural sin azúcar.

VIERNES

Desayuno: 1 tazón de zanahorias ralladas con limón.
Almuerzo: 300 g de pescado blanco.
1 tomate grande y crudo.
Cena: bistec a la plancha (200 g) con hinojo. 1 tomate.

SABADO

Desayuno: café negro con 1 biscote.
Almuerzo: 200 g de pollo.
ensalada verde (200 g).
Cena: 2 huevos duros.
1 tazón de zanahorias ralladas con limón.

DOMINGO

Desayuno: té (o café) sin azúcar.
Almuerzo: pierna de lechal asada o bistec a la plancha (200 g).
200 g de fruta del tiempo.
Cena: 1 huevo duro.
200 g de pescado blanco.
1 tomate.

Si esta dieta se sigue al pie de la letra se pierden de 7 a 8 kilos al cabo de la segunda semana, cambiando el metabolismo digestivo.

 Si se vuelve a comer normalmente, el individuo no volverá a ganar peso al menos hasta transcurridos tres años.

Nota: hay que beber todos los días 1 litro de agua, preferiblemente repartido entre las comidas.

/doctordietas

9 nov 2011

Las mejores dietas para adelgazar en otoño

Las mejoresdietasparaadelgazaren otoño. Después del gran calor del verano con el otoño nos preparamos para el frío. El objetivo principal es el de prevenir las enfermedades, mantenimiendo equilibrada la aportación de vitaminas, sales minerales y proteínas de elevada calidad.

Pero además, si entre tus objetivos sigue persistiendo la idea de bajar de peso, a continucación te presentamos las mejoresdietasparaadelgazaren este otoño.

Dieta Dukan:
  Esta es la dieta del momento. Es una dieta hiperproteica que permite perder kilos en 2 fases y mantener el peso perdido en otras 2 fases. Esta dieta fue diseñada por el Dr. Pierre Dukan, quien ha escrito varios libros acerca de cómo llevar a cabo esta dieta.
Dieta de la sopa quemagrasas:  Esta dieta se basa en el consumo diario de una sopa elaborada a base de cebolla, apio, tomate  y pimientos y promete depurar el organismo y bajar varios kilos rápidamente.
Dieta contra la celulitis: Esta dieta se aconseja realizarla 2 días a la semana y se basa en el consumo se zumo de toronjas en ayuna y en la merienda, y de vegetales desintoxicantes como el apio, manzana verde y zanahorias.
Dieta de la Clínica Mayo: Esta dieta tiene una duración de 2 semanas y aporta muy baja cantidad de calorías, entre 600 a 900 calorías. Además es hiperproteica, aporta cerca del 50% de proteínas.
Dieta mediterránea: Esta es una de lasdietasmás saludables y equilibradas. Se basa en el consumo de alimentos ricos en fibra,antioxidantesy ácidos omega 3.
Dieta Montignac: Esta dieta se caracteriza por restringir al máximo los alimentos ricos en hidratos de carbono, excepto los que aportan fibra. Según su creador no es aconsejable consumir frutas después de la comida, por la fermentación que puede producir.
Dieta Atkins: Esta dieta permite perder entre 2 a 4 kilos durante la primera semana. Es una dieta rica en proteínas que prohíbe la ingesta de legumbres y vegetales.
Dieta del plátano: Este régimen es muy rico en carbohidratos y pobre en proteínas y grasas y dura aproximadamente 15 días.
Antidieta: En esta dieta no es importante la calidad de los alimentos, sino cuándo se consumen y cómo se combinan dichos alimentos. Por ejemplo los hidratos de carbono y las proteínas no se pueden consumir juntos. Esta dieta está formada en un 70% por frutas y verduras y el 30% restante por carnes, lácteos, pastas integrales y legumbres.
Dieta Scardale: Es una dieta rica en proteínas y pobre en carbohidratos. Además se prohíbe alimentos como la leche, elaceitey las bebidas alcohólicas.

/nutricion

5 nov 2011

10 consejos mayores para varios kilos menos.

Tu genética y hasta tu estado de ánimo determinan qué efecto tiene en tu cuerpo todo lo que comes. Dos nutricionistas dan su consejo experto en torno a los hábitos, métodos y modos de vida que ayudan a adelgazar o a mantenerse en el peso ideal.

Cuando una persona decide hacer un régimen alimenticio para bajar de peso, lo más aconsejablee s acudir a un nutricionista profesional que empiece por estudiar tu historia genética, tus particularidades de salud, tus hábitos alimenticios y también tu estado emocional. FUCSIA entrevistó a Claudia Angarita y a Claudia Carvajal, nutricionistas que ejercen el día a día de su profesión diagnosticando pacientes con problemas de sobrepeso, y les pidió que dieran algunos consejos fundamentales sobre regímenes para perder peso. Conoce cuáles son los pasos a seguir y los factores que inciden en una dieta.

Los diez fundamentos básicos
La doctora Claudia Angarita se basó en lo que ella le prescribe a los pacientes que acuden a su consultorio.

1. ¿Cuál debe ser el balance de una buena dieta? ¿Qué debe incluir?
Las calorías deben ser las mismas que las que se gastan en un ejercicio o actividad física. Si la idea es perder peso, las calorías consumidas deben ser menores que las gastadas. Lo ideal: combinar alimentación saludable, ejercicio y cambio de algunoshábitos.

2. ¿Cuáles son los hábitos más importantes para mantener una dieta razonable (no ‘matadora’)?
Hacer 5 ó 6 comidas al día. Los espacios largos entre las comidas hacen que elmetabolismo sea más lento, y esto conlleva aumento de peso.

No dejar pasar más de 3 horas entre unacomida y otra.
Tomar 8 vasos de agua al día.
No hacer otra actividad mientras se está comiendo.
Comer porciones pequeñas.
Incluir todos los grupos de alimentos ycombinarlos adecuadamente.
Ningún alimento es malo, el exceso es lo que sube de peso.

3. ¿Qué alimentos recomendarías a tus pacientes tener siempre a mano?
Lácteos bajos en grasa. Consumir frutas enteras 2 ó 3 veces al día. Consumir leguminosas como fríjol y lenteja al menos 2 veces a la semana.Consumir cereales integrales 3 veces al día,y en pocas cantidades harinas como arroz, papa, plátano y otros. Consumir verduras 2 veces al día.Consumir carnes magras, carne de res y de cerdo sin grasa, pollo sin piel, jamones bajos en grasa. Preferir aceites vegetales.

4. ¿Cuáles alimentos son definitivamente antidieta?
Azúcar o productos que la contengan, productos de pastelería o de paquete, bebidas alcohólicas (limitarlas), grasa de origen animal.

5. Consejos finales…
6 tips básicos: Ejercicio diario, 8 vasos de agua, comer despacio, comer alimentos integrales, comer con moderación, llevar la dieta al pie de la letra como lo indique la nutricionista.

La doctora Claudia Carvajal, nutricionista,  da su visión particular sobre los métodos para adelgazar.

6. ¿Qué le aconsejas a una paciente que quiere adelgazar?
Que no haga dieta, porque cuando uno hace dieta se le atraviesan todas las tentaciones en el camino y la comida es lo más rico del mundo. Comer de todo y en forma balanceada es la clave.

7. ¿Qué hábitos aconsejas?
No pesarse —porque uno no sale a la calle con un letrero que dice “peso 52 kilos”—,sino con la ropa, que es la que dice si uno se ha subido de peso. Y otra cosa: hacer con juicio la tarea que el nutricionista le ha mandado.

8. ¿Cuál debe ser la rutina de un régimen adelgazante?
Mirarse todos los días en el espejo de los pies a la cabeza, porque uno es lo suficientemente autocrítico y sabe cuándo está bien de peso y cuándo está excedido, y si empieza a taparse no se puede ver cómo está realmente.

9. Si hay que seguir comiendo, ¿qué comer?
La comida es lo más rico que hay y la idea es disfrutarla a plenitud. El consejo en este caso sería no comer como un conejo ni como una vaca, sino ser selectivo y pensar cada vez qué es lo que se quiere comer.

10. Entonces, ¿ser metódico es importante,?
Claro. No hay que aguantar hambre nunca, eso es importante, lo que no quiere decir que para lograr el peso deseado no haya que sacrificar algunas cosas. Comer fraccionado, por ejemplo, está bien.

Un consejo final…
Nadie se ha ganado el Nobel bajando de peso, en esto no hay milagros. Todas las dietas, la del sol, la de la luna, la de la papaya,hacen que la persona baje de peso, perod espués esa persona sufre porque no puede mantenerlo. Las dietas funcionan y le sacan plata a uno, pero ninguna es permanente. Los gustos de cada persona son diferentes y por eso es importante acudir aun nutricionista que, basado en los gustos particulares, ayude. Nuestra función es ayudar a las personas a bajar de peso.

/revistafucsia

5 ene 2011

Adelgazar según tu morfología


Independientemente de que engordes uno o cinco kilos, ¿las redondeces se acaban instalando siempre en el mismo lugar? Normal: cada una posee su propia morfología y no todas engordamos de la misma manera. Si luchas por acabar con tu pequeño vientre o con un trasero demasiado redondo o bien deseas adelgazar de manera general, pide el programa a medida para armonizar tu figura.

Fuerte por abajo, tienes cartucheras, es decir muslos, caderas y nalgas generosos, y por arriba eres más bien menuda. Femenina por excelencia, esta morfología puede revelarse antiestética en cuanto tenemos unos kilitos de más. Nuestros consejos para evitar el efecto « cuerpo de pera ».

Tu problema

Es sobre todo hormonal. Es la naturaleza: destinadas a tener hijos y a darles el pecho, la mujeres tienen biológicamente tendencia a almacenar reservas grasas a la altura de los miembros inferiores. En tu caso, esta tendencia hormonal induce a demás a un problema de retención de agua, responsable de la formación de la celulitis. Para afinarte, tienes que tener en cuenta dos parámetros: un exceso de peso localizado bajo la cintura y una piel de naranja difícil de desalojar.

Tus 5 mandamientos alimenticios

- No abuses de la sal. El sodio acentúa la retención de agua, por lo que disminuye su consumo, consciente (salero) o inconsciente (platos pre-cocinados, quesos, charcuterías, aguas gaseosas...)
- Consume proteínas. Sustituyen a la grasa por el músculo y tienen un efecto drenaje. Consúmelas en cada comida (huevos, aves, carnes magras, pescados, productos lácteos magros), sin materias grasas, cocinadas al horno, al vapor o a la plancha.
- Hidrátate. El agua es indispensable para drenar tu organismo. Bebe a lo largo del día, al menos 1 litro y medio de líquido (té, infusiones, potajes, agua minera no azucarada).
- Da preferencia a las frutas y a la verduras. Ricas en sales minerales, las verduras consumidas en exceso favorecen la retención de agua. Da preferencia a las frutas ricas en agua, vitaminas, fibras y azúcares naturales.
- Limita el azúcar. Olvídate de los caramelos, galletas, productos lácteos azucarados, helados, bollería, tartas... Da preferencia a los glúcidos lentos (pan, pasta, cereales, legumbres…) que son quemados por el organismo, ya que le sirven de carburante.

Tus 5 mandamientos en forma


- Tírate al agua. Natación, aquagym  y aquafitness tonifican la parte inferior del cuerpo, mejoran la circulación, facilitan el retorno venoso y reducen la celulitis. Si no, opta por la bicicleta, la marcha o el roller que afinan las nalgas o los muslos.
-Opta por el drenaje linfático. Dirección el instituto de belleza, una vez al mes: esta técnica consiste en estimular manualmente la linfa mediante presiones y en aspirar con una bomba las piernas, para aligerarlas y eliminar la celulitis.
-Huye del calor. Para tonificar los tejidos y relanzar la circulación por la mañana y por la noche, sentada en tu bañera, pásate un chorro de agua fría, yendo desde los tobillos hasta las nalgas.
-Exfóliate, hidrátate. Aplícate de manera circular un exfoliante en las piernas. A continuación, aplícate una crema hidratante mediante amplios movimientos. Termina por aplicarte un masaje, desde los tobillos hasta los muslos.
-Preserva tu circulación. No permanezcas mucho tiempo sentada. Evita los zapatos que te opriman o con tacones, no te pongas todos los días un vaquero, eleva las piernas, anda todos los días, al menos 30 minutos...
enfemenino

7 dic 2009

Dieta baja en grasa


Periodo recomendado de la dieta baja en grasa: 3 dias

Perdida estimada: 3 kilos.


El consumo exclusivo de zumos de papaya, piña y tamarindo durante tres días provoca que los kilos de más desaparezcan y que el organismo se desintoxique. Además estos zumos son excelentes para quemar la grasa.

Reglas de la dieta baja en grasa.

• Sólo puedes tomar zumos naturales de las siguientes frutas: papaya, piña y tamarindos, que tienen las propiedades necesarias para movilizar o quemar la grasa.

• Toma suplementos vitamínicos ricos en vitaminas B y C.

• Bebe diariamente dos litros de agua (mejor que sea mineral).

• Realiza ejercicio físico pero solamente en sesiones ligeras.

• Una semana antes de comenzar, bebe zumo de cualquiera de las frutas señaladas o un concentrado de todas juntas durante la cena para ir acostumbrando al organismo al ayuno.

• A partir del primer día, toma 1.250 ml (cinco tazas) diarios de zumo de piña, papaya y tamarindo repartidos en cinco tomas iguales de 250 ml: desayuno, otra diluida en medio litro de agua para consumir a lo largo de la mañana, comida y otra diluida en agua para la tarde y otra en la cena.

• Una vez concluida la dieta, reemprende la alimentación con productos blandos para no forzar el proceso digestivo bruscamente (como verduras cocidas, comidas con muy poca grasa, etc.).

• Sigue tomando estos zumos durante un mes para que el orgnismo recupere su funcionamiento normal.

• Para mantener los resultados más tiempo, limita los dulces, harinas refinadas, alcohol, carnes con mucha grasa y derivados lácteos (exceptuando yogur) y practica ejercicio.

• Es conveniente repetir la dieta tres meses después de haberla terminado siguiendo nuevamente las indicaciones.

PAPAYA.

El zumo de la papaya contiene papaína, una enzima que produce el sistema digestivo y que se necesita para aprovechar al máximo las proteínas y mejorar el proceso digestivo. También aporta vitaminas A y C, calcio, hierro, magnesio, zinc y carbohidratos, y es fuente de betacarotenos, que ayudan a prevenir el daño causado en la piel por los radicales libres, con lo cual es un aliado frente a las arrugas.

PIÑA.

La piña es rica en minerales y contiene al menos 18 aminoácidos, más de una enzima proteolítica llamada brio melina, que actúa como antiinflamatorio y diurético. El zumo de piña agiliza el proceso digestivo y es un excelente remedio para las afecciones de la garganta y la difteria gracias a sus propiedades antibiòticas.

TAMARINDO.


Es muy rico en potasio y en menor medida en sodio, hierro, calci, magnesio y vitamina C. Algunos de sus ácidos componentes ( hidrocítico, succínico y tartárico ) bloquean la acción de las células receptoras de grasa.

Pese a que con esta dieta sólo se consumen zumos, las frutas nos proporcionarán el aporte necesario de vitaminas, fibra, minerales, aminoácidos es hidratos de carbono. No obstante, por carecer de proteínas, puede acarrear problemas como debilitamiento y alteraciones nerviosas, por lo que no se debe prolongar más de tres días.

deitas-ejercicios.com

16 sept 2009

ENTRENAMIENTOS PARA PERDER 3 KILOS

Optimiza tu entrenamiento para quemar "inteligentemente" la grasa

Es el objetivo más difícil, aunque parezca lo contrario. Cuando a una persona le sobran 3 kilos suele haber probado todo: más entrenamiento, más intensidad, más tiempo, menos calorías, más dieta, etc.

Es más difícil perder esos últimos kilos que perder los 10 primeros. Si te sobran tan solo tres kilos, debes aumentar tanto la intensidad como el volumen de tus sesiones de entrenamiento cardiovascular y sobre todo interactuar mucho con la alimentación, cuidándola mucho más.

No te vamos a decir que cierres la boca, pero sí que selecciones muy bien lo que te metes en la boca para comer.

Añade más sesiones de entrenamiento cardiovascular en ayunas y desayuna después.

En los entrenamientos de fuerza, añade una serie más y aumenta las repeticiones hasta 20, es mejor opción que aumentar la carga. Recuerda que se trata de eliminar las reservas de glucógeno y no de ganar fuerza.

Realiza un mínimo de tres sesiones semanales de fuerza. Debes llegar a un volumen semanal superior a las 4 horas totales, y realizar sesiones con una duración mínima de 45 minutos entre 5 y 6 veces por semana.

sportlife.es

26 jun 2009

DIETA PARA HIPOTIROIDISMO



Cuando se tiene hipotiroidismo, a demás de seguir el tratamiento médico, hay que cuidarse con las comidas ya que engordar resulta más fácil y bajar los kilos extra a veces es toda una aventura.

Por ello hoy les daré un ejemplo de dieta, pero –ojo- que la alimentación debe ser acorde a la edad, contextura física, género y actividad de la persona, por ello la consulta con un especialista es fundamental. Este plan alimentario es meramente orientativo.

Desayunos: 1fruta (todas menos palta), infusión con leche descremada, tres galletas untadas con mermelada diet.

Media mañana: 1 yogur desnatado

Almuerzo: Ensalada abundante aderezada con poquísimo aceite y sal, 1 filete de pescado asado, 1 fruta. O bien tortilla de acelga y un plato de sopa light con pasta.

Media tarde: una taza de gelatina light

Merienda: licuado de frutas con leche desnatada o agua o infusión y tres galletas de agua con queso untable magro.

Cena: Pechuga de pollo sin piel y variedad de vegetales al horno o bien un plato de arroz integral con vegetales. De postre un vaso de ensalada de frutas.

nutricion.pro

28 may 2009

LA DIETA SCANDALE



Mercedes Martín Luengo

Bajo la consigna 'más proteínas, menos azúcares y menos grasas', esta dieta se pierde por la carne, el pescado y los huevos. Su menú aporta entre 1000 y 1200 calorías diarias y reduce la masa muscular y el colesterol.

ALIMENTOS ESTRELLA

Fruta, verdura, huevos, pescados, carnes y quesos poco grasos. Sólo dos rebanadas de pan al día.

ALIMENTOS TABÚ

Azúcar, pastas, patatas, leche entera, harina, uvas y plátano.

PLAN DE ATAQUE

• Desayuno: Leche desnatada y rebanada de pan de soja. Fruta y café o té.

• Merienda: Una zanahoria.

• Comida: Verduras o hortalizas con carne asada, pescado a la plancha o huevo.

• Cena: Verduras o hortalizas con pescado, carne o queso.

CONSEJOS

Debe realizarse bajo estricto control médico y nunca deberá prolongarse más allá de los 14 días. Para mantenerse delgado, su creador propone seguirla durante dos semanas, mantenerse otras dos e iniciarla de nuevo.

BASES

En su momento causó furor en EEUU. Aboga por ingerir menos calorías de las que se consumen con la intención de obligar al organismo a aprovechar su propias reservas de grasa. Su bajo contenido calórico propicia la pérdida de grasa, pero también de masa muscular. Con su exceso de proteínas se pierde mucha agua y el riñón trabaja en demasía.Destinatarios ideales: Personas con una salud de hierro.

DURACIÓN:

14 días. Kilos de menos: 8 kilos en 14 días.

/hoymujer.com

25 may 2009

TENGO UNA DIETA PARA TI



1. No puedo resistirme al pan ni al azúcar

No es una percepción: hay ciertas personas que convierten más fácilmente los hidratos de carbono en grasa corporal. Si eres una de ellas, esta dieta es la solución.

Tu objetivo: rebajar el índice glucémico.

Casi todos los hidratos de carbono (pan, pasta, arroz, legumbres, dulces, fruta, verdura, cereales...) se convierten en glucosa (azúcar) y causan un aumento temporal de los niveles de azúcar en sangre: es la respuesta glucémica. El índice glucémico (IG) indica cuánto aumenta los niveles de azúcar una ración de 50 g de un alimento rico en hidratos en comparación con la glucosa. En una clasificación de 1 a 100, se consideran alimentos con alto IG los de más de 70; bajo los de menos de 55 y moderado los de entre 56 y 69. Al revés que los alimentos con alto índice (el pan blanco, las patatas, el arroz blanco o los dulces), los que lo tienen bajo (hidratos ricos en fibra, carnes, pescados...) mantienen más tiempo la sensación de saciedad y evitan los ataques de hambre. Se ha comprobado que las dietas que vigilan el IG ayudan a controlar el apetito, evitan la acumulación de grasa y pueden prevenir la resistencia a la insulina (antesala de la diabetes) y mejorar los niveles de triglicéridos y de colesterol.

Cómo lo consigo:

• Debes evitar: los alimentos con IG alto, como panes y pasta blancos, bollería, galletas y otros elaborados con harinas blancas. Azúcar, golosinas, barritas dulces, bombones, refrescos azucarados, rebozados y empanados, patatas fritas y aperitivos con féculas, aunque se permiten los frutos secos en pequeñas cantidades.

• Tus aliados: los alimentos con IG bajo, como los hidratos ricos en fibra, que ralentiza la absorción de glucosa y evita los picos de azúcar en sangre: verduras, frutas, cereales integrales, legumbres... También te ayudarán las carnes magras, los pescados, los huevos, los lácteos desnatados; las grasas saludables, como el aceite de oliva en cantidades moderadas, y los pepinillos y verduras en vinagre y limón, que reducen el IG del plato al que acompañan. Además, para mantener a raya el deseo de dulces y quemar calorías, haz ejercicio moderado a diario: caminar a paso ligero, bailar, subir escaleras, montar en bici...

Tu menú diario

• Al levantarte: un vaso de agua con el zumo de medio limón.

• Desayuno: zumo de naranja, tostada de pan integral con tomate y tortilla francesa, un kiwi y té o infusión. Altérnalo con un bol de cereales integrales con leche desnatada y fresones y un té con limón.

• A media mañana: un vaso de agua con el zumo de medio limón y un quesito desnatado con una tostada integral o un trozo de melón.

• Comida: para empezar, gazpacho o escalivada. Medio pollo asado con bol grande de ensalada mixta o un filete de ternera con tomates asados. De postre, un bol de fresones con medio yogur o una rodaja de melón.

• A media tarde: vaso de agua con limón y sandía o melocotón.

• Cena: espárragos a la plancha o espinacas salteadas. Bol de arroz integral con gambas y o bonito con tomate. Melocotón o pera.

2. Como poco y, sin embargo, engordo

La herencia genética, ser mujer y haber hecho muchas dietas explican que algunas personas tengan un metabolismo lento, porque las dietas hipocalóricas enseñan al organismo a ahorrar calorías. Pero aún podemos hacer algo.

Tu objetivo: mejorar el metabolismo

El metabolismo es el ritmo al que quemamos calorías o usamos energía, incluso al dormir: el corazón debe latir, los riñones funcionar... La edad, la salud, el estrés, la temperatura y la genética influyen en él, igual que la masa muscular (cuanto más músculo, más calorías quemamos en reposo).

¿Cómo lo consigo?

• Debes evitar: el sedentarismo, las dietas a gogó, saltarte algunas comidas, las calorías vacías de nutrientes...

• Tus aliados: un buen desayuno, porque si te lo saltas pondrás tu metabolismo al ralentí; hacer las comidas más importantes del día antes de las cinco de la tarde (cuando todavía estás activa); no pasar hambre; hacer comidas menos copiosas, pero más frecuentes y beber agua. También debes evitar el insomnio, porque dormir poco o mal aumenta los niveles de hormonas que favorecen el exceso de peso. Además, haz ejercicio aeróbico y de pesas. Consulta si te conviene recurrir a suplementos que ayudan a convertir los alimentos en energía (coenzima Q10, L-carnitina y NADH). También son útiles plantas como el té verde, el ginseng, la schizandra y el mate.

Tu menú diario

• Al levantarte: agua con el zumo de medio limón.

• Desayuno: tortilla de jamón con tostada integral y bol de macedonia, con té. Como alternativa, una rebanada de pan integral con tomate, jamón y un hilo de aceite, un bol de uvas y leche desnatada.

• A media mañana: un vaso de agua con zumo de limón y ocho almendras o una manzana.

• Comida: un bol de lentejas o judías pintas estofadas con verduras. Albóndigas con tomate o rape a la plancha con pimientos verdes. Sandía o zumo de naranja.

• A media tarde: agua con limón y una pera o un bol de fresones.

• Cena: consomé o alcachofas salteadas. Bol de fruta o yogur con fruta picada. Infusión.

3. Acumulo kilos cuando estoy estresada

Muchas veces buscamos alivio al estrés en la comida y tendemos a comer más y peor, lo que nos hace engordar y, a la vez, aumentar aún más nuestro nivel de estrés. Si es tu caso, te conviene salir de esa espiral.

Tu objetivo: calmarte con pocas calorías

El estrés estimula la obesidad porque nos hace comer para calmar la ansiedad y favorece la liberación de una sustancia que hace que los adipocitos (células de grasa) aumenten de tamaño e incrementen su número.

¿Cómo lo consigo?

• Debes evitar: la comida rápida y procesada; el azúcar, la cafeína, la nicotina y los estimulantes; los fritos y rebozados; los refrescos azucarados, la bollería y los aperitivos; comer a deshoras.

• Tus aliados: las frutas y verduras (con pocas calorías y ricas en antioxidantes, que combaten los efectos del estrés, y potasio, que ayuda a controlar la tensión arterial). Cantidades moderadas de cereales, arroz, pan y pasta integrales, hidratos de absorción lenta con efecto calmante. Las carnes magras, ricas en vitamina B, que ayudan a calmar el sistema nervioso, y los pescados azules, beneficiosos para el cerebro. Las manzanas y zanahorias, que reducen el estrés. Las infusiones de manzanilla, tila, valeriana... Los suplementos de vitamina B6 (que ayudan al cerebro a producir serotonina y reducen la ansiedad) y magnesio, de efecto relajante. El tai chi, el yoga, la natación...

Tu menú diario

• Al levantarte: un vaso de agua con el zumo de medio limón.

• Desayuno: dos tostadas de pan integral con dos cucharaditas de mermelada de arándanos y 30 g de queso fresco, un bol de cerezas y manzanilla o tila. O una tostada con lacón, un bol de piña y manzanilla.

• A media mañana: agua con limón y cuatro nueces o una manzana.

• Comida: puré de verduras o judías blancas estofadas con verduras. Pez espada o lenguado a la plancha con berros. Bol de mango o de compota de manzana.

• A media tarde: una pera o cereales con leche descremada.

• Cena: calabacines a la plancha o gazpacho. Bol de ensalada de pasta integral con pollo o pavo a la plancha. Dos ciruelas o albaricoques.

4. Todo lo que como se me pega a la cintura

Si tienes tendencia a acumular grasa en la cintura, lo más probable es que seas una mujer de “tipo manzana”, quizá con una talla menos de pantalón que de chaqueta. Así que a ti te conviene especialmente adelgazar, porque, tanto como antiestética, la grasa que se acumula en la cintura (grasa abdominal) es altamente peligrosa para la salud.

Tu objetivo: una dieta “antimichelines”

No se trata sólo de un problema de estética: la grasa abdominal o visceral es también mucho más peligrosa para la salud que la subcutánea (esa que produce la temida celulitis). Altamente inflamatoria, la grasa que se “pega” a la cintura aumenta el riesgo de padecer diabetes del tipo 2, síndrome metabólico, enfermedad coronaria, hipertensión, cáncer de mama, problemas respiratorios, apnea del sueño... Cuanta menos diferencia haya entre la medida de la cintura y la de la cadera, mayor es el riesgo para tu salud. La buena noticia es que reducir la grasa abdominal supone también reducir todos los riesgos médicos que te hemos señalado.

¿Cómo lo consigo?

• Debes evitar: el sedentarismo y, en general, pasar muchas horas sentada. Además, olvídate del estrés, el tabaco, la cafeína y los estimulantes. Intenta evitar en tu dieta las carnes rojas, las grasas saturadas (de origen animal) y las trans (grasas vegetales parcialmente hidrogenadas), los fritos y los rebozados, los azúcares y las harinas blancas, así como todos sus derivados, la bollería y pastelería, los aperitivos... y el exceso de alcohol.

• Tus aliados: sobre todo, las frutas y verduras de colores y olores intensos, los zumos naturales, los caldos y las infusiones. También deberás incluir en tu lista los ácidos grasos omega 3, presentes en los pescados azules y los frutos secos; el aceite de oliva virgen para cocinar; las legumbres, los cereales integrales y la avena, los lácteos descremados y las carnes magras (como la caza, el pavo, la ternera o el cerdo, pero siempre con moderación. Además, no te olvides del ejercicio aeróbico y de resistencia (con pesas). Intenta practicarlo tres o cuatro veces por semana.

Tu menú diario

• Al levantarte: un vaso de agua con el zumo de medio limón.

• Desayuno: un zumo de naranja, té verde con miel, un bol de ricota o de queso fresco con cuatro fresones y un puñado de muesli. Si lo prefieres, puedes desayunar zumo de pomelo, una infusión con miel y un bol de cereales integrales con yogur desnatado y fruta picada.

• A media mañana: un vaso de agua con el zumo de medio limón y una pera o 10 avellanas tostadas.

• Comida: un plato de verduras (elige entre judías verdes, espárragos, brécol, calabacín, berenjenas, espárragos verdes...) al vapor, a la plancha o en wok o una ensalada de canónigos, escarola, cebolleta y nueces picadas. Merluza a la plancha con pimientos de Padrón o pechuga de pollo a la plancha con pisto. De postre, macedonia o zumo de pomelo.

• A media tarde: un té con limón y una manzana o un yogur bio.

• Cena: sopa minestrone con un poco de parmesano rallado o unas alcachofas salteadas. Revuelto de champiñón o mejillones al vapor con un bol de ensalada de tomate. Un kiwi.

/hoymujer.com

16 abr 2009

LO DIFÍCIL....MANTENER EL PESO



Ya logre bajar o subir los kilos ideales para mí... Ahora ¿Como los mantengo?

La mejor manera de mantener su peso es seguir esta guía de puntos para no olvidar como alimentarnos y como no volver a viejas malas costumbres.

1. Administrar la alimentación como si fuera un presupuesto

Todos tenemos un cupo de calorías al día. Se trata de gastarlas lo mejor posible. Pongamos un ejemplo. Tiene un presupuesto para comprar tres electrodomésticos: un lavavajillas, una heladera y una lavadora. Sin embargo, al entrar en la tienda compra otros artículos. Cuando se quiere dar cuenta ya no tiene el dinero suficiente para comprar lo que necesitaba y se ha llenado de trastos inútiles.

Esto es lo que hacemos, cuando comemos galletas, palomitas, patatas fritas, refrescos de cola, comidas preparadas poco saludables, toda clase de snacks, dulces ... Se queda sin hambre, se quita de lo que es necesario : verduras, frutas, legumbres, pastas, carnes, pescados, huevos, lácteos ... y se llena de calorías inútiles. Pruebe a eliminarlos o reducirlos al máximo, ¡verá qué diferencia! para su salud y para su presupuesto.

2. Buscando obtener el mejor rendimiento

Todo el mundo sabe hay que comer de todo y que la comida tiene que ser variada y fragmentada en varias tomas. Si en una comida se gasta el 80% de sus calorías y las emplea casi exclusivamente en un grupo (hidratos, proteínas, grasas) ha agotado sus posibilidades de adquirir el resto de nutrientes que necesita. Tiene dos problemas. Ha obtenido un rendimiento un poco pobre y lo más probable es que adquiera nuevas calorías a costa de ganar peso.

3. No contar jamás las calorías, pero conocer su valor

Si piensa en su alimentación como en un presupuesto bien gestionado, nunca se dedicará a contar calorías. Hará partidas, cuya suma tiene que cuadrar con el total de calorías asignado al día. Sabrá de antemano lo que tiene que comer y lo que no.

4. Intentar mantener los horarios

Cuando alguien se come un sándwich en el coche y no tiene tiempo de ir a comer, siempre dice: "es que hoy no he comido". Se quiera o no, el sándwich cuenta; lo mismo sucede con los cafés y azucarillos que nos tomamos a lo largo del día. Mantener un orden de comidas, a sus horas y lo más equilibradas posible, le ayudará a tener la sensación de que ha comido y no tendrá necesidad de pasarse el día picando.

5. No renunciar a nada, pero saber compensar

Nada les impide comer en un momento dado frutos secos, turrón o pastelitos con nata. Pero lo hacen con moderación. Si un día se pasan, porque hay una comida especial, al día siguiente compensarán con fruta, ensalada y algo ligero.

6. Ser conscientes de que la comida no es un juego

Se ha fijado que la publicidad de algunos productos dirigidos al segmento infantil -adolescente utiliza como argumento el factor "divertido". ¿Qué consecuencias tiene esto? Las verduras no gustan porque no son divertidas, pero muchos productos con un alto contenido en grasas y azúcares sí lo son, porque invitan a la aventura a través de campañas masivas de publicidad.

La relación entre salud y dieta se recoge en nuestro refranero: "Somos lo que comemos", "De lo que se come, se cría" y la educación nutricional no es un juego, por mucho que algunas empresas intenten llevarle a ese terreno con falsas promesas.

7. La comida es un placer necesario

Saber disfrutar de los placeres es una magnífica actitud frente a la vida. Pero hay que hacerlo como todo en la justa medida. El equilibrio siempre es difícil de practicar.

En economía hay una teoría, la de la utilidad marginal, que es muy ilustrativa. El primer vaso de agua nos lo tomamos con verdadero gusto, el segundo vaso, ya nos apetece menos. Coma lo justo y busque el placer de las cosas sencillas. Hoy el lujo, es que los productos sepan a lo que tienen que saber.

8. Pero no el antídoto contra la ansiedad

No pican entre horas. Qué impresión le causaría si una persona se pasa el día visitando la nevera o la máquina de café de la oficina. Puede que en el segundo caso, no le apetezca trabajar. Pero el intentar resolver los problemas comiendo, lo único que hace es agravarlos.

9. Cocinar todos los días, pero no hacer alta cocina

No intentan imitar a los grandes cocineros. Son gente realista. Pero en sus casas se come muy bien. Saben cocer, freír, saltear, hornear, controlan los tiempos, los platos están en su punto. A diario, recetas sencillas, tan sencillas que no miran ningún libro y sobre todo rápidas. Ellos, también, tienen el tiempo justo y no echan mano de las comidas preparadas.

10. Tener una nevera o heladera y despensa bien organizadas

Para cocinar hay que ser previsor y planificar las compras en función de las comidas. En la nevera, productos para toda la semana. Son los frescos: verdura, fruta, carne, pollo, pescado, queso, leche, huevos, yogur. En la despensa, productos para todo el mes. Aceite, arroz, pasta, patatas, legumbres, bacalao salado, jamón serrano, algún embutido de calidad, latas de bonito, sardinas. Cosas sencillas, para comer bien, sano y sin complicarse la vida.

11. Hacer las compras

Si no le gusta comprar, si no sabe distinguir un pescado verdaderamente fresco del que empieza a oler o no sabe en qué se distingue una alcachofa tierna, nunca comerá verdaderamente bien.

12. Llevar una vida activa

En Inglaterra y según los datos de la "UK National Food Survey" la ingesta de energía por cabeza se ha reducido en un 20% entre 1940-1990. Hoy un inglés consume entre 300 y 400 calorías menos que hace un par de décadas, sin embargo cada vez hay más personas que tienen sobrepeso. La televisión, el ordenador, el coche ... son los culpables. Hacer ejercicio es imprescindible y no siempre es necesario apuntarse a un gimnasio. Basta con ir andando a los sitios.

13. Compartir gustos con la familia y se sentarse juntos a la mesa

"El plato que hacía mi madre, el mejor del mundo". Esta expresión que seguramente habrá oído en más de una ocasión indica que es en la familia donde se educa, se transmiten los hábitos alimenticios y se aprende a cocinar. Es muy importante reunirse en torno a la mesa, comer juntos y respetar unos horarios.

/www.alimentacion-sana.com.ar
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